lunes 09.12.2019
Desigualdad en el deporte

La chica azul da fuerza a las mujeres iraníes

Las mujeres iraníes no pueden asistir a eventos deportivos desde la revolución islámica. El problema ha crecido mucho más cuando una chica se ha inmolado tras ser juzgada por querer ver un partido de fútbol y tras llevar varios meses en prisión. Sin embargo, con su triste pérdida ha conseguido lo que llevaban 40 años luchando: poder animar a sus equipos a partir del próximo 10 de octubre.

El pasado 10 de septiembre la sociedad iraní sufrió un duro golpe en contra de los derechos de la mujer. Sahar Khabazi ha muerto tras prenderse fuego cuando salía del tribunal donde la habían juzgado. Debido a las restricciones en la libertad de expresión del país, los hechos del suceso no están muy claros. Lo que sí es seguro es que la mujer moría el pasado lunes 2 de septiembre.

Las leyes de Irán impiden que las mujeres puedan asistir a partidos de futbol o voleibol en los estadios desde hace 40 años. Sin embargo, debido la FIFA ha abierto el camino para poner fin a esta desigualdad. Por el gran impacto que causa esta federación en la sociedad más futbolera, y en todo el mundo, se le reclama que en sus acciones y relaciones prime el respeto hacia los derechos humanos. Es por ello que las mujeres iraníes llevan años pidiendo a la FIFA que las dejen entrar a ver los partidos del mundial.

Estos hechos han motivado que la FIFA esté presionando a Irán para que deje a las mujeres ver el Mundial de Fútbol 2022, ya que si no fuera así, Irán podría quedarse fuera y no jugar en la Copa del Mundo. Después de la muerte de Sahar, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, visitó Irán para reunirse con las autoridades iraníes. Al presentar una petición clara y firme por su parte, Irán ha declarado que a partir del próximo 10 de octubre permitirá a las mujeres entrar a los estadios.

Sahar Khabazi decidía acabar con su vida al salir del tribunal de Teherán, donde había comparecido unos minutos antes. Esta iraní llevaba encarcelada desde marzo del 2018, cuando quiso acceder a un estadio para ver un partido de la liga iraní junto con otras 34 mujeres. Se cree que que el grupo intentaba asistir a un derbi entre los dos grandes equipos de Teherán. La única intención de este grupo de mujeres era animar a su equipo, el Esteghal Tehran Football Club, pero las leyes tan restrictivas de su país no les dejaron. 

 

Un problema discriminatorio que comenzó hace 40 años

Esta prohibición comenzó justo después de la Revolución Islámica de 1979, y no solo se reduce a los estadios de fútbol, si no que tampoco les está permitido ver partidos de voleibol. Es una prohibición, o veto, que ni siquiera está comprendida en una ley o regulación del país, pero que tratan de cumplir de una forma muy estricta. Ya hay denuncias desde la organización defensora de los derechos humanos, sin embargo, las soluciones distan mucho de permitir que todas las mujeres tengan libertad de ver un partido en el estadio.

La situación en Irán se ha vuelto muy severa por parte del gobierno y de las autoridades, sin embargo, las mujeres iraníes no renuncian a su inocente afición al fútbol. Muchas de ellas ponen en riesgo su limitada libertad e intentan entrar en los estadios con barba y pelucas haciéndose pasar por hombres. Este veto islámico llega a ser tan estricto que ni siquiera se emiten en la televisión estatal iraní partidos que estén arbitrados por una mujer, aunque sea extranjera. Por ejemplo, se canceló la emisión de un partido entre el Bayern de Múnich y el Augsburgo porque estaba arbitrado por Bibiana Steinhaus, una árbitra alemana.

 

cinco mujeres iraníes disfrazadas de hombres para poder asistir a un partido de fútbol  @SHABNAM_REDCinco mujeres iraníes disfrazadas de hombres para poder entrar en un estadio | @SHABNAM_RED

 

¿Quién lucha por los derechos de las mujeres iraníes?

Existe un colectivo que se ha dedicado íntegramente a defender a las iraníes que quieren entrar en los estadios de fútbol. Su nombre es Open Stadiums y se definen en su twitter (@openStadiums) como “un movimiento de mujeres iraníes que buscan con la discriminación y permitir a las mujeres asistir a los estadios”. Ellos mismos fueron de los primeros medios en hacerse eco de la muerte de Sahar informando en su cuenta de twitter:

 

 

 

Sahar, con su muerte, se ha convertido en un ícono para la causa y ahora la recuerdan refiriéndose a ella como “blue girl”, la chica azul, por ser los colores de su equipo. Son muchas las mujeres alrededor del mundo que muestran su apoyo a este problema discriminatorio y llevan pancartas donde reivindican que las mujeres deben poder entrar a los estadios. También se han hecho eco de esta triste noticia personalidades famosas o equipos de fútbol que han teñido de azul sus escudos en conmemoración a Sahar. 

 

 

 

  

 

 

 

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