martes 12.11.2019
Ciclismo

Viraje en el mundo del deporte: hacia un ciclismo sin azafatas

Desde hace varios años, el papel de las azafatas de podio y de las "paragüeras" se ha puesto en cuestión, especialmente en el mundo del ciclismo. Como consecuencia de las escenas desagradables vividas por las auxiliares, algunas de las competiciones de referencia han comenzado a tomar medidas al respecto
La figura de las azafatas y los gestos desagradables por parte de los ciclistas hacia ellas ha hecho que su papel dentro de las competiciones se ponga en cuestión. Fuente: Pauline Ballet para el Tour de Francia
La figura de las azafatas y los gestos desagradables por parte de los ciclistas hacia ellas ha hecho que su papel dentro de las competiciones se ponga en cuestión. Fuente: Pauline Ballet para el Tour de Francia

Es un hecho que el movimiento feminista está presente en todos los niveles de la sociedad, y el plano del deporte no podía ser menos. En esta ocasión la polémica no viene de la mano de la poca visibilidad del deporte femenino, como acostumbra a ser, sino justo por lo contrario, por su exposición. La presencia de azafatas en todo tipo de eventos deportivos— ciclismo, motociclismo, automovilismo, boxeo o tenis— está siendo profundamente cuestionada.

“Papel ornamental” e “hipersexualizado”. Núria Balada, doctora en Sociología del Institut Català de les Dones (ICD) ha declarado que "es necesario eliminar unos estereotipos que únicamente perpetúan la cosificación de la mujer". La eliminación de esta figura, declaró, tendrá consecuencias positivas, como el fomento del papel de la mujer dentro del mundo del deporte.

En la misma línea, Andrea García, doctora en Sociología y experta en feminismo, ha explicado que es un problema que el referente para las niñas en el mundo del deporte sea esta figura de la azafata, pues no motiva la práctica de deporte entre las más pequeñas. Este tipo de auxiliar es el único modelo femenino dentro del mundo del deporte que en ocasiones tienen las niñas. García asegura que "el día que el deporte femenino esté presente de la misma forma que el masculino, la figura de la azafata caerá en un sinsentido".

Tímidas medidas en el mundo del ciclismo 

En el plano del ciclismo han comenzado a verse tímidos cambios. En el caso del Tour de Francia, pese a las demandas de miles de activistas, no ha sido eliminado el papel de la azafata del podio. La prueba de referencia en la disciplina no ha prescindido de esta figura a pesar de la existencia de múltiples precedentes desagradables.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Preparación para el podio

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El ciclista colombiano Rigoberto Urán pidió en el podio a una de las chicas que le diera un beso y fuese grabado. Urán acompañó el vídeo en Instagram del comentario “Mija venga que el pico también es para el tercero”. El eslovaco Peter Sagan tocó a una de las azafatas en el podio mientras sonreía “pícaramente” a la cámara. En la misma línea, el ciclista belga Jan Bakelants declaró que ante la abstinencia sexual que había durante las pruebas tenían a las chicas, añadiendo, de cara a la edición del Tour de 2017, que llevaría “un paquete de condones porque nunca se sabe esas chicas del podio por dónde han estado antes”.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Mija venga que el pico también es para el tercero! #gorigogo

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Ante todos estos gestos desagradables, Mikel Landa, ciclista español, apuntó que “las azafatas en los podios sobran, es como tratarlas como objetos, infravaloradas. Hay que admitir que poner ahí arriba a mujeres elegidas por ser guapas y tener buen cuerpo no es la mejor imagen que se pueda dar de ellas".

"El día que el deporte femenino esté presente de la misma forma que el masculino, la figura de la azafata caerá en un sinsentido".

En paralelo, la Vuelta a España, en 2017, aunque mantuvo la figura de las azafatas, incluyó a auxiliares masculinos durante la entrega de trofeos y ramos de flores. Además, se eliminó el gesto de los besos conjuntos en la mejilla del ganador por parte de las chicas.

“Las azafatas en los podios sobran, es como tratarlas como objetos, infravaloradas. Hay que admitir que poner ahí arriba a mujeres elegidas por ser guapas y tener buen cuerpo no es la mejor imagen que se pueda dar de ellas".

En este sentido, otra de las pruebas grandes de la categoría, el Giro de Italia, no ha introducido ningún tipo de cambio pese a las modificaciones introducidas en otras competiciones. Conserva a las azafatas en los podios, los besos a los ganadores y la figura de las “paragüeras”.

El Tour Down Under de Australia fue la prueba pionera, en sacar este tema a la palestra. En 2017 eliminó a las azafatas de los podios para la entrega de premios. En su lugar, son ciclistas junior los encargados de entregar los trofeos. El ministro australiano de deportes Leon Bignell ha asegurado que con esta medida se trataba de “inspirar a las niñas y mujeres jóvenes que vienen a las carreras a ser pilotos, mecánicos o ingenieros, no azafatas de podio".

La Volta a Catalunya, también en 2017, sustituyó a las chicas del podio por personas elegidas por la población donde concluye cada una de las etapas. Estas bien pueden ser exdeportistas, niños o cualquier autoridad.

La estampa del podio de la Vuelta al País Vasco también cambió recientemente. La función se delegó en el entregador o entregadora de premios, figura encarnada por responsables de la organización y personalidades de la zona, siguiendo el formato puesto en marcha por la Volta a Catalunya.

El Govern de las Islas Baleares junto con la organización del Challenge de Mallorca acordó la supresión de las azafatas de las ceremonias de final de etapa.

La Volta a la Comunitat Valenciana, en cambio, ha optado por una solución salomónica. En lugar de la supresión total de la figura de la azafata, se ha incluido el mismo número de chicos que de chicas dando la enhorabuena y entregando los premios a los vencedores de cada tramo de la competición.

No cabe duda de que el ciclismo, al igual que otras disciplinas, están adaptándose a las demandas de la sociedad. Bignell resumió la incongruencia de la existencia esta figura en el deporte de alta competición declarando que “no tiene mucho sentido que el Gobierno pague a las azafatas del podio al tiempo que financia tratamientos psicológicos para ayudar a las chicas jóvenes con trastornos provocados por su imagen corporal”.

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