miércoles 11.12.2019
África

China dona 60.000 millones de dólares a Sudáfrica y afianza así su expansión territorial

China cumple con su pacto con el Gobierno africano y destina más de 54.000 millones de dólares al continente, con lo que aseguraría una expansión territorial casi inmediata

 

focac

fotografía recuperada del banco de imágenes Pixabay

China dona 60.000 millones de dólares a Sudáfrica y afianza así su expansión territorial

Como ya sabemos, China es una de las primeras potencias comerciales y económicas a nivel mundial. Desde que se fundara el Foro de Cooperación China - África (FOCAC) en el año 2001, el país asiático no ha parado de invertir en África con la finalidad de reforzar sus relaciones comerciales e internacionales. Sin embargo, tantos actos de bondad invitan a pensar que la claramente beneficiaria de ese foro sería China, puesto que se está haciendo con una gran parte de las regiones africanas. Por ejemplo, en la última cumbre del foro, más de 50 jefes de gobierno africanos acudieron a Pekín y acordaron una inversión de manera que se invertirían 60.000 dólares en hacer una nueva linea de ferrocarril que uniría Naerobi con Naivasha, lo que da lugar a que se faciliten los accesos a los puertos de Kenia y se puedan mejorar las actividades comerciales en general. 

Tras conocer la noticia de la inauguración de la nueva línea de ferrocarril, inaugurada por el presidente keniata Uhuru Kenyatta, las alarmas no han parado de saltar. Se trata de una nueva línea para conectar el puerto de Mombasa con Naerobi, lo que supondría un amplio abanico de oportunidades para poder comerciar con las numerosas materias primas que posee la región africana. Allí, además, está en marcha la construcción de un nuevo parque industrial que supondría una inversión de más de 2.000 millones de dólares, los cuales han sido también proporcionados por China. Esto da lugar a que, con esta última inversión, la cifra ascienda a un total de más de 100.000 millones de dólares los que el gigante asiático habría destinado al continente africano. 

De hecho, muchos son los teóricos y comunicadores que se han tomado la libertad de estudiar la situación. Por ejemplo la investigadora Anna Fiorelli, quien publicó un estudio sobre las relaciones entre China y África en el Instituto Elcano y donde podemos observar que de esos 100.000 millones de dólares la mayoría se han destinado a obras que favorecerían tanto el desarrollo de África como país como la expansión comercial y territorial de China (por ejemplo construir más de 20.000 kilómetros en autopistas). Además, incluso se han llegado a generar cerca de 900.000 empleos locales con la intención de mantener relaciones y no perder esos fondos, o depurar más de diez millones de toneladas de agua al día. Por ello mismo, se confirma que China es el principal socio del continente africano dado que 43 países (dos tercios del total de África) cuenta como el país asiático como principal proveedor de todos los bienes y servicios que consume. Así, China sería también destinatario de un importante porcentaje del total de las exportaciones de las regiones africanas (exactamente China recibe el 30% del total de las exportaciones del continente). 

¿Se podría hablar entonces de colonialismo? 

Son muchos los países europeos que han acusado al presidente asiático Xi Jinping de estar 'colonizando' el continente, además de sus principales competidores: el resto del continente asiático. Tanto Japón como Corea piden explicación de la inversión de cuatro a ocho billones de dólares (casi el diez veces el PIB de España por año, para hacerse a la idea) en el proyecto "One Belt, One Road". Dicho proyecto se llevaría a cabo con el fin de crear una red gigante de infraestructuras por todo el mundo con la finalidad de proporcionar a China el dominio total de las actividades comerciales mundiales. 

Tal ha sido el impacto de dicho proyecto, que Europa y Estados Unidos no han tardado en responder: ambos han acusado a Jinping de colonizador, alegando que se trata de "una hipoteca a largo plazo" para hacerse con la economía mundial. Sin embargo, el presidente de China se ha limitado a defenderse declarando en medios asiáticos que "toda la riqueza que se ha generado como consecuencia de las inversiones en el continente africano, se queda en África y no en China". 

Si hacemos caso a la época del imperialismo europeo, los colonizadores se centraban en explotar las riquezas de los países más pobres y quedarse con el total de la riqueza generada, además de violar los derechos de sus ciudadanos y contaminar su esfera. Sin embargo, en la actualidad se podría decir que tanto China como Sudáfrica son países en aún desarrollo debido a la política que domina cada país (a pesar de las diferencias que pueda haber económicamente hablando entre uno y otro). ¿De qué manera se podría relacionar esta situación con el Imperialismo Europeo? ¿Llevaría razón Europa o, por el contrario, China solo estaría reforzando sus relaciones y no tiene intención de hacerse con el control económico mundial?

 

 

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