jueves 24.10.2019
Elecciones en EE. UU.

Los demócratas recuperan la Cámara de Representantes y limitarán el poder de Trump

Los demócratas no recuperan el Senado, pero sí consiguen el control de la Cámara de Representantes: tienen la mayoría absoluta e incluso podría aumentar. La Cámara de los Representantes ha cambiado de control solo tres veces desde 1954 y dos de ellas han sido en los últimos 12 años: 2006 y 2010. El partido de Trump ha perdido por muy poco, pero ha sido llamativa brecha entre zonas rurales y urbanas.

Casa Blanca de los Estados Unidos | PXHERE
Casa Blanca de los Estados Unidos | PXHERE

Los estadounidenses se levantaron ayer, 6 de noviembre, con una jornada electoral fundamental por delante. Esperaron largas colas en los colegios electorales para votar en unas elecciones que suponen la renovación de toda la Cámara de Representantes (435 escaños), un tercio del Senado (35) y 36 gobernadores de los 50 estados. Además de elecciones en congresos estatales y asuntos locales.

La preocupación durante el día se palpaba desde hace tiempo y se ha centrado en la participación, todo ha dependido de la movilización del voto, pues normalmente la población no les presta la misma atención a estas elecciones que la que reciben las presidenciales. Las mayorías de las dos cámaras estaba en manos de los republicanos, por lo que el futuro de Trump depende en gran medida de estos resultados, su agenda hasta las presidenciales de 2020 puede verse amenazada.

 

LA MAYORÍA REPUBLICANA EN LA CÁMARA DE REPRESENTANTES

Las encuestas se cerraron primero en Carolina del Sur, Virginia, Georgia, Florida y Vermont, donde Bernie Sanders ha sido reelegido. Los resultados de los gobernadores son los que más han tardado en llegar.

El escenario deseado por los demócratas para la Cámara de Representantes se ha hecho esperar también. Anoche, todavía se debatía sobre en qué iba a desencadenar el escrutinio. Esta mañana -hora española- ha sido cuando por fin se han empezado a confirmar victorias que les han permitido asentarse en la mayoría y que han generado mucha sorpresa. Se confirmaba a Ayanna Pressley como la primera mujer elegida representante de Massachusetts en el Congreso y a Jared Polis en Colorado, convirtiéndose en el primer hombre abiertamente gay elegido como gobernador. Más tarde se confirmaría que las demócratas Ilhan Omar (Minnesota) y Rashida Tlaib (Michigan) se convierten en las primeras mujeres musulmanas en el Congreso. Ha sorprendido, en general, la presencia de candidatos muy variados y el cambio en la representación de mujeres, que suponían un 34% de los candidatos.

Por otro lado, una gran victoria para las minorías de la Cámara han sido Allred, en Texas; Underwood, en Illinois; y Delgado, en Nueva York; así como el senador Bob Menéndez, reelegido en Nueva Jersey. Los demócratas derrotaron al gobernador Scott Walker, el republicano de Wisconsin y uno de los principales objetivos, y obtuvieron gobernador en Michigan, dos estados que Trump se llevó en 2016 y que la izquierda buscaba recuperar. De esta forma, el Partido Demócrata obtiene 219 escaños frente a los 193 del Partido Republicano, que ha perdido 26.

 

LAS VICTORIAS DE TRUMP

Sin embargo, la pérdida de Donnelly en Indiana ha sido un mal trago para los demócratas en el Senado, pues ha supuesto un estrechamiento de las posibilidades de conseguir la mayoría. Indiana ha sido especialmente importante para Trump: de hecho, en estos últimos cuatro días lo ha visitado dos veces, algo muy pocas veces visto.

Los demócratas esperaban ganar Florida y Ohio, por ejemplo, pero se han ido hacia los republicanos. Estos estados son campos de batalla importantes en los cálculos de la campaña de Trump para 2020. El presidente se ha agarrado a estos logros y ha calificado en Twitter el resultado de las elecciones como una gran victoria. Es a él a quién se ha dado, así como él mismo se ha atribuido, el mérito de los escaños conseguidos para los republicanos.

 

UNAS ELECCIONES VARIADAS

Por el momento, sabemos que los demócratas no recuperan el Senado -han perdido 2 escaños- pero sí consiguen el control de la Cámara de Representantes: tienen la mayoría absoluta e incluso podría aumentar. La Cámara de los Representantes ha cambiado de control solo tres veces desde 1954 y dos de ellas han sido en los últimos 12 años (2006 y 2010), por lo que los resultados de estas elecciones supondrían un hito significativo en la política estadounidense.

El partido de Trump ha perdido, pero por muy poco. Lo principal que podemos sacar en clave es la increíble brecha entre zonas rurales y urbanas y una participación inusualmente alta, que ha mostrado la intensidad de la reacción anti Trump. Los demócratas han adquirido al menos 26 escaños de la Cámara de Representantes gracias al apoyo en los distritos suburbanos y metropolitanos que fueron baluartes del poder republicano en su momento.

Los grupos de votantes que han sido clave son las mujeres de zonas suburbanas, hispanos, millennials, evangélicos y afroamericanos. En estados como el de Pennsilvania, la participación estudiantil se ha multiplicado cinco veces. En estados como el de Tennessee se cree que la alta participación se ha podido deber a la movilización que han hecho famosos como Taylor Swift, que ha entrado a pedir el voto por el demócrata Phil Bredesen. Se han conseguido cuotas de participación nunca vistas, también gracias al aumento de registros y voto anticipado, sobre todo entre jóvenes.

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