jueves 24.10.2019
Mijail Gorbachov, afirma que el "retiro planeado de Trump del tratado es muy irresponsable"

El Viceministro de Exteriores ruso : “EE.UU lo que quiere es un mundo unipolar”

El pasado día 20 de octubre, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció su intención de retirarse unilateralmente del Tratado sobre Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (INF) en uno de sus mítines de campaña en Nevada. Trump expone que el motivo de la retirada del tratado es la violación del mismo por el gobierno de Rusia

El presidente ruso Vladimir Putin y el asesor de seguridad estadounidense John Bolton en una reunión la semana pasada acerca de la retirada unilateral de EEUU del Tratado sobre Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio. Imagen obtenida de President of Russia.
El presidente ruso Vladimir Putin y el asesor de seguridad estadounidense John Bolton en una reunión la semana pasada acerca de la retirada unilateral de EEUU del Tratado sobre Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio. Imagen obtenida de President of Russia.

Las constantes tensiones entre EE.UU y Rusia no suponen ya ninguna sorpresa para la opinión pública. No obstante, la última polémica entre estas dos superpotencias pone en solfa la seguridad del sistema internacional entero. El 20 de octubre de este año, en un mitin en Nevada (EE.UU), el presidente Donald Trump anunció su intención de retirarse unilateralmente de un tratado firmado durante la Guerra Fría entre EE.UU y la entonces URSS. Es el Tratado sobre Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio o INF, por sus siglas en inglés. Todo esto ha supuesto una situación de incertidumbre para el sistema internacional de no proliferación y control de armas que ha garantizado la seguridad de Occidente desde el fin de la Guerra Fría, tal y como afirma el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

 

El Tratado (de duración ilimitada) sobre Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio o INF entró en vigor el día 1 de junio de 1988. Este vinculaba a los Estados Unidos de América, con Ronald Reagan como presidente, y la Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), con Mijail Gorbachov como Secretario General del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética. Motivadas ambas potencias por la inestabilidad e inseguridad del contexto de la Guerra Fría y la potencial amenaza de un desastre nuclear con implicaciones para todo el planeta, llegaron a un acuerdo que trataría de reducir el peligro de la guerra y fortalecer la paz y la seguridad internacionales. Así, los artículos 4 y 5 del INF establecen la obligación de ambas partes de eliminar todo su armamento de medio y menor alcance; así como sus lanzadores, instalaciones y demás equipos auxiliares. Asimismo, el tratado establece la obligación de que todos los demás tipos de armas queden localizadas en áreas oficialmente militares. También se permitiría la inspección in situ para verificar la viabilidad del tratado. 


En 2008, Rusia comenzó varios ensayos con misiles de crucero de alcance prohibido por el INF que negó por completo. En 2014, durante el mandato del demócrata Barak Obama, Moscú fue acusado de producir y probar un misil de crucero (el Novator 9M729) lanzado desde tierra que violaba el INF. Por su parte, el gobierno ruso admitió su existencia, pero negó rotundamente que este violara el acuerdo bilateral. Mientras, los informes anuales del Departamento de Estado sobre cumplimiento de control de armamentos elaborados desde 2014 dan indicios de todo lo contrario. “Rusia ha violado el acuerdo. Lo han estado violando durante muchos años […] Así que vamos a terminar el acuerdo. Vamos a irnos”, afirmó Donald Trump. 

 

A este argumento se suma la amenaza que supone China en la actualidad para la hegemonía estadounidense. China nunca estuvo incluida en el INF por lo que no tuvo, ni tiene, ninguna obligación de desarme nuclear de medio y corto alcance. No obstante, más de la mitad del arsenal nuclear chino viola lo establecido en el acuerdo formal bilateral entre EEUU y la URSS que garantizó la seguridad internacional en la Guerra Fría y en el periodo post-Guerra Fría. “Actualmente existe una nueva realidad estratégica y hay nuevas necesidades y exigencias que no forman parte de los postulados del tratado existente", ha dicho el asesor de seguridad de los Estados Unidos de América John Bolton. De esta manera, el presidente estadounidense ha expuesto su intención de continuar desarrollando sus reservas de armas nucleares “hasta que las naciones de todo el mundo recuperen el sentido”. 

 

Desde Rusia, el viceministro de Exteriores Sergei Riabkov muestra su preocupación: “Desde Moscú observamos con condena y preocupación los planes estadounidenses”. Asimismo, el gabinete ruso afirma que los argumentos usados en contra de Moscú no tienen fundamento algunos y son falsos. “Es un nuevo intento de Estados Unidos de hacer, mediante el chantaje, que Rusia haga concesiones en materia de seguridad estratégica internacional” ha dicho Riabkov. “EE.UU lo que quiere es un mundo unipolar”, ha añadido. Sin embargo, el Consejo de Seguridad ruso ha afirmado la importancia de mantener dicho tratado en vigor y se muestra “dispuesto a trabajar juntos para eliminar las reclamaciones mutuas relacionadas con la implementación de este tratado”. El Kremlin quiere evitar a toda costa que EEUU siga actuando de manera unilateral, indicando que podría responder incluso con medidas de carácter militar, si bien ha subrayado que Rusia preferiría evitar este escenario (Reuters).

 

“El tratado se ha transgredido, el tratado está obsoleto y el tratado no abarca a absolutamente todas las partes interesadas […] Sólo un país está constreñido por el INF: Estados Unidos” ha afirmado John Bolton.

El Viceministro de Exteriores ruso : “EE.UU lo que quiere es un mundo unipolar”
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