viernes 21.02.2020
LA REALIDAD DE LOS MENA

Menores Extranjeros No Acompañados: Un debate desde lo global a lo local

El tema de los MENA se ha introducido en el debate público español en los últimos años, pero ¿qué hay de real en lo que se cuenta sobre ellos? 
Ilustración basada en la muerte de Aylan en 2015, niño sirio que murió en su huída de la guerra hacia Europa. Fuente: Pixabay
Ilustración basada en la muerte de Aylan en 2015, niño sirio que murió en su huída de la guerra hacia Europa. Fuente: Pixabay

La situación de los Menores extranjeros no acompañados representa una de las realidades más crudas de la llegada de inmigración a Europa. El incremento de los conflictos y crisis humanitarias en diferentes países de África y Oriente Medio durante la última década, que han aumentado los flujos migratorios, sumado a la repercusión de los atentados terroristas en Europa, y a la situación de crisis económica global, ha creado el caldo de cultivo perfecto para el surgimiento y fortalecimiento de partidos de ultraderecha que difunden un discurso xenófobo y estereotipado de la inmigración.

Este tipo de discursos han llegado a España de la mano de Vox, que lo ha introducido en el debate público. Para conocer de primera mano la postura oficial del partido político, nos desplazamos al ayuntamiento de Córdoba para hablar con la concejala Paula Banadelli

"Dudo mucho que hubiera un consenso sobre los MENA antes de que llegara VOX, lo que había era falta de información."

"Los Menores Extranjeros No Acompañados, en la mayoría de los casos, ni son menores ni es cierto que vengan no acompañados"

                     

                                                             Entrevista a la concejala de Vox Córdoba Paula Banadelli

Pero ¿qué justifica la gran controversia actual que ha surgido alrededor del tema?, ¿es un fenómeno nuevo?, ¿se está incrementando el número de menores extranjeros no acompañados?, ¿cuál es la situación real de los menores que llegan a la Unión Europea y a España?

El derecho a migrar se recoge desde el año 1948 en el artículo 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. En esta, se reconoce el derecho a la libre circulación y elección de residencia de todos los individuos. Por lo que el tema, si bien está de actualidad, no es una novedad; pues la migración es más bien una condición humana.

 

¿UN FENÓMENO QUE CRECE? 

Respecto al número de inmigrantes que llegan a España, más concretamente de menores extranjeros no acompañados, existen imprecisiones e incongruencias en torno a los datos que ofrecen distintas administraciones públicas. De acuerdo con una investigación realizada por Ana Rodrigo para la agencia EFE “¿Cuántos MENAS hay en España?” publicada el 6 de agosto de 2019, los datos proporcionados por el Registro MENA del Ministerio del Interior no coinciden con los datos oficiales de la Junta de Andalucía. En este mapa extraído de un artículo del ABC del 15 de Julio de 2019 se muestran los datos oficiales del Ministerio del Interior por Comunidades Autónomas: 

 

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Ilustración 1-. Fuente: elaborado por ABC, datos extraídos del Registro MENA 2019 del Ministerio del Interior

En el mapa podemos ver que, en cifras generales el número de MENA se ha incrementado en los últimos tres años, pasando de 3.997 en 2016, a 6.414 en 2017, y 12.303 en 2019. Sin embargo, las incongruencias surgen a nivel autonómico. Por ejemplo, la cifra de MENAS atribuida a Andalucía es de 5.183, mientras que desde la Junta reconocen bajo su tutela a 2.712 menores, según fuentes contactadas por Ana Rodrigo para el trabajo de investigación publicado en EFE anteriormente mencionado. Claro está que esta falta de coordinación entre los diferentes niveles administrativos para ofrecer unos datos claros y concretos sobre el número de MENA no ayuda a la hora de esclarecer la situación de los Menores extranjeros no acompañados en Andalucía y España. 

 

DEL ORIGEN AL DESTINO

Para entender la situación de los menores que llegan a nuestras costas es necesario ser consciente de dónde vienen, qué caminos recorren y los destinos finales hacia los que se dirigen. ¿Es España el destino final de la mayoría de menores migrantes o es un país de paso?

En primer lugar, conocer la procedencia de estas personas ayuda a comprender la situación que motiva su migración. Los migrantes que llegan a España son mayoritariamente de Marruecos, Gambia, Senegal y Argelia.

Países de procedencia de los migrantes

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Ilustración 2-. Fuente: elaborado por ABC con datos recogidos por la BBC de FRONTEX 2012

Existen tres rutas a través de las que acceden al continente europeo los migrantes provenientes del continente africano: la ruta mediterránea occidental, la ruta mediterránea central, y la ruta mediterránea oriental. Es la primera de estas, la occidental, desde la que acceden a España las personas migrantes que provienen del continente africano, desde la costa de Marruecos, y desde la costa occidental de Argelia.

Diferentes rutas migratorias

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Ilustración 3-. Gráfico de las diferentes rutas migratorias. Fuente: elaboración propia de Arezo Malakooti (investigadora especializada en rutas migratorias), año 2019

España, en el proceso migratorio de un inmigrante, tiene el rol de “puerta de acceso”. Sin embargo, sus destinos finales son otros, principalmente Hungría, Austria, Suecia y Alemania, que son los países con mayor número de peticiones de asilo por habitante.

Destinos finales de los migrantes

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Ilustración 4-. Fuente: elaborado por Eurostat, año 2015

 

LEGISLACIÓN SOBRE MENAS: DE LO SUPRANACIONAL A LO AUTONÓMICO

Unión Europea, ¿la abanderada de los derechos de la infancia?

De acuerdo con un artículo publicado en la revista TRACE por Francisco Javier Durán Ruíz (Investigador del Instituto de Migraciones de la Universidad de Granada) sobre los derechos de los menores no acompañados inmigrantes y solicitantes de asilo en la Unión Europea, de diciembre de 2011, en comparación con Estados Unidos, el fenómeno de la llegada de menores extranjeros no acompañados a la Unión Europea es mucho menos numeroso. Sin embargo, es un tema de gran importancia y repercusión social, del que no se cuentan con cifras precisas ni representativas de su magnitud, ya que solo reflejan las solicitudes de asilo efectuadas por estos menores. Pero ¿cuál es la realidad jurídica con la que se encuentran estos menores al llegar a la Unión Europea? 

A nivel legislativo no existe una normativa específica y obligatoria para todos los estados miembros que permita una protección satisfactoria de los derechos del menor, a pesar de diversos intentos de formulación como el Plan de Acción sobre los Menores no Acompañados 2010-2014. No obstante, sí que existe marco de referencia de la Unión de carácter consultivo para los países miembros. 

En este marco, se establece una definición de menor no acompañado, nacional o de países terceros, recogida en la resolución del Consejo de la Unión Europea de 1997 que especifica lo siguiente: 

“Niños y adolescentes menores de 18 años, nacionales de terceros países, que se encuentran en el país receptor sin la protección de un familiar o adulto responsable que habitualmente se hace cargo de su cuidado, ya sea legalmente o con arreglo a los usos y costumbres”

Dentro de los menores extranjeros no acompañados se diferencian cuatro estatus a nivel europeo: aquellos que son objeto de una medida de protección temporal, los solicitantes de asilo, los que solicitan asilo en la frontera y los que han sido víctima de trata de seres humanos, que hayan recibido ayuda para la inmigración ilegal que cooperen con las autoridades; y se establecen una serie de garantías que los estados deberían seguir para la protección de estos. 

Sin embargo, todos los intentos de políticas de protección a los menores a nivel europeo quedan en papel mojado con la Directiva de 2008 sobre normas y procedimientos comunes en los estados miembros para el retorno de extranjeros en situación irregular. En esta, la doble condición de los MENA (la de inmigrantes indocumentados y la de niños) es instrumentalizada para el beneficio de los Estados, que hacen prevalecer la condición de inmigrantes y el control de los flujos migratorios, por encima de los derechos como niños.  

Podemos agrupar a los principales países de la unión europea en tres grupos respecto al modelo de protección y recepción de los menores que llevan a cabo:

  • En un primer grupo, encontramos a países como AlemaniaFrancia Italia que establece una política unificada de recepción de menores en situación de riesgo independientemente de si son nacionales, extranjeros, acompañados o no.  
  • En un segundo grupo, se ubican países como Reino Unido que establece una política específica o general en base a la fase de acogida del menor. 
  • En un tercer grupo países que ha creado un sistema de protección especializado para los menores extranjeros no acompañados y separados, como es el caso de Bélgica.

 

ESPAÑA, ÚNICA EN SU ESPECIE

¿Y en España, cual es el modelo que se sigue?, Ninguno de los anteriores. España presenta un caso sui generis en cuanto a la gestión de los MENA debido a la descentralización política de las competencias de este ámbito en cada comunidad autónoma. 

A nivel nacional se establecen unas  líneas generales que especifican los derechos de estos (el derecho a la educación, a asistencia sanitaria y a prestaciones sociales básicas sin discriminación por su procedencia) recogidas en la Ley Orgánica 1/1996,de 15 de enero, de Protección Jurídica del Menor, de modificación parcial del Código Civil y de la Ley de Enjuiciamiento Civil, más específicamente en el capítulo IV, artículo 10.3; así como se establece la descentralización de las competencias y por tanto la necesaria cooperación de la Administración General del Estado con las Comunidades Autónomas en la Ley Orgánica 4/2000del 11 de enero, en su título preliminar, en el artículo 2 ter (sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social).

El modelo andaluz

De esta forma, para acercarnos al desarrollo de estas competencias, pondremos el foco sobre nuestra Comunidad Autónoma, Andalucía. Al hacerlo, encontramos que hasta ahora la línea de actuación seguía un modelo ambulatorio en el que la gestión era más personalizada, de acuerdo a declaraciones de Enrique Garcés (presidente de Córdoba Acoge) al diario Cordópolis, se ha pasado:

“De estar tutelados en pisos, en muchos casos con menores españoles, lo cual era una buena estrategia de inclusión […] a tener a todos estos jóvenes en macrocentros de 30 o 40 plazas”

Es decir, un modelo más despersonalizado es el que se ha empezado a implantar siguiendo el modelo mayoritario en nuestro país.

En un intento de comprender mejor la situación de los MENA en nuestra Comunidad Autónoma, nos acercamos a la realidad cordobesa. Precisamente, el 13 de noviembre nos encontramos la noticia de Juan Velasco para el diario digital Cordópolis sobre el cierre del centro Despertares, el único centro específico para menores extranjeros no acompañados en Córdoba. Durante 15 años fue Córdoba Acoge la gestora de este centro, cuya principal diferencia con los centros más grandes era la capacidad de ofrecer una tutela y atención más personalizada. Su cierre viene en un momento de revuelo social, en el que el partido Vox ha organizado diversas manifestaciones en contra de estos centros. El presidente de Córdoba Acoge considera que

“Este tipo de acciones acaba provocando rechazo hacia estos menores. Porque son menores, sin etiquetas. Son niños y chicos que a veces están muy solos

Con la intención de conocer más sobre el asunto, nos desplazamos a Córdoba Acoge y hablamos con el que era coordinador del centro Despertares desde la asociación, Daniel Delgado.

                   

                                      Entrevista a Daniel Delgado, coordinador de Despertares, desde Córdoba Acoge

El perfil de estos niños que llegan a Córdoba, de acuerdo con la ponencia de la jefa de Servicio de Protección de Menores de Córdoba (Belén Martínez) en la jornada celebrada el pasado 26 de noviembre en la Facultad de Ciencias de la Educación, y las declaraciones de Daniel Delgado, es el de un varón adolescente de 16 años que viene del continente africano, de países cada vez más al sur. Son niños que en sus países de origen tienen carencias económicas, no afectivas, y son esas las que los motivan para migrar. Su índice de criminalidad representa números insignificantes y está relacionado con crímenes menores. La mayoría de los menores que llegan Córdoba no se quedan aquí, solo un 40% lo hace (tendencia que coincide con la nacional que mencionamos antes); en el 2018 el número de menores que pasaron por la provincia fue 411, y este año se mantienen las cifras. Asimismo, confirma que en los centros cordobeses no se ha notado aún el incremento del número de niñas migrantes (procedentes de Nigeria principalmente) ni tampoco la llegada de niños más jóvenes, ambas tendencias presentes en otras partes de la península. 

Con el fin de conocer la experiencia real de un MENA en primera persona, contactamos con uno de ellos: Cheikh Diouf.

"El concepto de MENA es muy diferente cuando estás dentro de un centro a cuando estás fuera, yo ni si quiera tenía la conciencia de ser MENA"

Para los críticos con los menores extranjeros no acompañados, "Lo importante no es que seas menor no acompañado o no lo seas, la clave (para ellos) es que eres inmigrante, si eres inmigrante ya eres malo"

                 

                                          Entrevista a Cheikh Diouf y su experiencia como menor extranjero no acompañado

En definitiva, la migración no es un fenómeno nuevo, aunque ha mostrado una tendencia ascendente en los último años no se acerca a la magnitud de las cifras de Estados Unidos. 

La situación real de los menores extranjeros que llegan solos a nuestro país no deja de ser la del desamparo de niños desprotegidos, que vienen de sus países con expectativas la mayoría de las veces laborales que luego encuentran truncadas al llegar a la realidad española. La soledad es la tónica de sus experiencias, como nos cuenta Cheikh.

No son la gran mayoría adultos que fingen ser menores, como afirmaba la concejala de Vox, tampoco son unas siglas que pueden ser desnaturalizadas por los Estados en aras de olvidar su condición de menores. 

Si bien existe una voluntad a nivel europeo y nacional de llegar a establecer una política común de migraciones y de protección de menores para gestionar el fenómeno, se muestra inefectiva. 

¿Inmigrante o niño? Esta es la situación contradictoria real a la que se enfrentan los menores extranjeros no acompañados que llegan a nuestro país. Mientras que ser inmigrante les restringe derechos, ser menor les otorga una protección especial. Un doble estatus que es utilizado por los países para justificar su política migratoria de cara a la opinión pública y que en muchas ocasiones juega en contra de los menores. 

 

 

 

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