martes. 25.06.2024

Muchos de los recuerdos que guardo con cariño desde hace años son los días que pasamos en familia para celebrar alguna fiesta. Ya sea Navidad, Año Nuevo, verano o algún cumpleaños, la cita siempre termina de la misma forma: con un par de guitarras y unos cantes, que pueden variar desde Sapo Cancionero hasta coplas de carnaval. Uno de los motivadores de estos buenos ratitos ha sido siempre mi primo Jaime de Sobrino, al que su amor por la música lo ha llevado a no quedarse ahí e ir más allá. Desde hace años, además de animar cualquier reunión familiar, es parte de un grupo sevillano que se ha hecho hueco entre lo más prometedor de la música proveniente de Andalucía, Vera Fauna. Kike Suárez (voz, guitarra y letras), Javi Blanco (guitarra), Juanlu Romero (batería), Jaime (bajo) y Alejandro Fernández (teclados y saxo) son sus componentes.

Conduzco desde la universidad por la SE-30, dirección barrio de la Macarena, escuchando Peso Pluma, Caleta, Mira Lo Que Tengo y Los Naranjos. Llego al Bar El Cerezo, donde he quedado con Jaime y Kike. Después de ponerme al día con el primero y conocer al segundo, nos pedimos algo y conseguimos una mesa. Entre niños correteando y conversaciones de los vecinos que allí se encuentran disfrutando de la tarde, me dispongo a lanzar mi primera pregunta. Entonces pienso que no se me ocurre mejor contexto en el que hacer una entrevista a los miembros de Vera Fauna, grupo que, entre tantas cosas, defiende a ultranza el barrio, y hace eco de cómo las ciudades están perdiendo su esencia al venderse al turista en canciones como Candelaria o Casa Carreras.

“Yo creo que ponerle etiquetas a la música es algo que deberíamos dejar de hacer”, Kike lo tiene claro al preguntarle por una definición del sonido de Vera Fauna. “Me molesta muchísimo ponerle etiquetas a mi música en un momento en el que estamos en plena efervescencia creativa”, añade. El grupo sevillano, al que han tratado de clasificar tantas veces en estilos como el pop, lo-fi, la psicodelia o el rock andaluz, reivindica el no tener que encasillarse en un estilo musical definido. Tratan de mantener una libertad creativa, que como explica Jaime: “Si la entendemos como lo primero que surja de manera espontánea, esa ha sido nuestra bandera”.

Yo creo que ponerle etiquetas a la música es algo que deberíamos dejar de hacer

Por encima de ello está la amistad de los cinco integrantes, la piedra angular del grupo andaluz. “El punto que tiene Vera Fauna es que somos un grupo de amigos”, explica Kike. Jaime y él reflexionan sobre la evolución que la banda está experimentando tanto por los temas que tratan como por el estilismo musical. Reconocen que ahora Vera Fauna compone, produce y escribe más a pecho descubierto, “menos camuflados en efectos psicodélicos que lo hacíamos antes” matiza Jaime. Aunque esto también se debe a las influencias musicales que a lo largo del tiempo ha tenido el grupo, ambos declaran que ha habido una evolución desde aquel concepto hacia uno nuevo en el que, como explica Kike, “tienes que ser tú y no puedes esconderte de ser tú”.

Tienes que ser tú y no puedes esconderte de ser tú

Segundo álbum de estudio _Los Años Mejores_
Segundo álbum de estudio Los Años Mejores. Autor del diseño: Neuma Estudio (@neumaestudio)

“Niña, ¿cerveza?”. Un hombre en la mesa de al lado dice a su mujer mientras algunos niños pasan correteando, persiguiendo a otro en patinete. Pregunto entonces a los miembros de Vera Fauna sobre los inicios del grupo y el origen del nombre. “Tuvimos que ponerle un nombre al grupo por una cuestión práctica, y era que íbamos a salir en un cartel”, explica el vocalista, añadiendo que escogieron Vera Fauna simplemente porque “sonaba bien”. A finales de 2014, después de que Pedro Ortiz, el bajista del grupo desaparecido El Imperio del Perro, compartiera en Facebook que había un grupo buscando vocalista, Kike, con estudios de conservatorio y experiencia en el rap y el jazz, pensó que cantar podría ser algo nuevo y hacerle sentir “bastante libre”. Por su parte, Jaime, que conocía a Kike por una amiga en común, fue invitado a entrar en el grupo a finales de 2015 como bajista.

Ambos reconocen también la importancia de su discográfica, Ernie Records, como pilar fundamental en la historia del grupo. Como expresa Kike: “Fue la primera vez que alguien decía vale, yo creo en vosotros y me voy a dejar los cuernos por vosotros.” De esta manera quedan configuradas las cuatro etapas en la historia de Vera Fauna: una primera en la que Javi y Juanlu forman el grupo e invitan a Kike; una segunda en la que Jaime se incorpora como bajista; una tercera en la que Ernie Records confía en ellos y los firma; y una cuarta en la que llaman a Alejandro para incorporarse a los directos y acaba formando parte del grupo.

Al preguntarles por influencias, uno empieza a entender cómo el grupo ha bebido de tantos estilos musicales y la riqueza que esto aporta a la música que Vera Fauna escribe. Jaime viene del rock clásico, el blues, la rumba callejera y el folk. Por otro lado Kike tiene una formación clásica de conservatorio y ha escuchado entre otros flamenco, jazz y “toneladas” de rap, y sin embargo admite que “la música es una labor de investigación”, y que se trata más de los modos de vivir la música de otras personas referentes que de géneros en sí. Mencionando a Tame Impala y Frank Ocean, Jaime destaca cómo “las influencias que poníamos era lo novedoso que estaba ocurriendo”. Referencias como Boogarins, y sobre todo actualmente Sault y en general el soul, es lo que Kike y Jaime consideran como el factor común entre los cinco amigos hoy.

Para mí la música es una labor de investigación

Vera Fauna en el backstage
Vera Fauna en el backstage. Imagen: Alejandra Amere (@alejandraamere)

Y por supuesto, como mayor influencia, Kiko Veneno. Suárez relata una anécdota de cuando estuvo de viaje en Menorca: “Allí fue la primera vez que me puse el primer disco (Dudas y Flores) entero después de grabarlo. Y daba la casualidad de que justo antes había escuchado por primera vez después de mucho tiempo el Échate un Cantecito de Kiko Veneno, y tío me puse a llorar de la impotencia, porque me había dado cuenta de que vocalmente lo que había hecho era súper deudor del disco que acababa de escuchar. Y no fue un llanto de impotencia, sino ante lo grande que es la vida y lo grande que es nuestra historia de aprendizaje”. Entonces Kike deja una de las reflexiones más interesantes de toda la tarde: “Cuando tú llegas a producir, tú crees que estás haciendo algo nuevo, y eres completamente deudor de tu historia”.

Todo este amalgama de influencias y vivencias tanto individuales como grupales es lo que configura la identidad de Vera Fauna. La misma que, como indica Kike, “Si la perdemos yo creo que nos disolveríamos (…) realmente somos una familia que tenemos unos códigos muy duraderos”. Jaime reconoce también que la suerte ha sido un factor importante: “A la hora de crear, hay una intuición que es única, que no puedo tener con otros músicos porque es una química brutal. Pero una química, no solamente en la música, (también) haciendo un guiso”. Eso, que simplemente ocurre y no es nada premeditado, es la identidad de Vera Fauna.

Cuando tú llegas a producir, tú crees que estás haciendo algo nuevo, y eres completamente deudor de tu historia

En el nuevo trabajo que les ocupa ahora, explican ambos que “no se pierde la conciencia social y de clase, la sensibilidad por el dolor propio y el ajeno, la ciudad”. También explica el bajista que “con este disco nuevo sí que había una intención de ir un poco más al terreno común, al que todo el mundo llega para transmitir cosas de manera efectiva.” Algo que al contrario de facilitarle las cosas al grupo, está suponiendo más difícil al tener un “componente psicológico de contención”. Kike entonces lo aclara de manera gráfica: “Antes había un componente de autocomplacencia. Ahora es el disco el que me está cogiendo el pescuezo y me está diciendo: necesito esto”. Por primera vez, el grupo cumple el deseo de cubrir ese algo que le falta y necesita en vez de hacer algo que le apetece. Mientras el camarero pasa por nuestra mesa para recoger algunos vasos, Jaime y Kike hacen hincapié en el esfuerzo extra al que el grupo se está sometiendo con este tercer álbum de estudio: “Cuando estás tocando y estás arropado en una jam, ahí tus sensaciones corporales, tus emociones del momento, no son buenas consejeras, no son buenas porque tú no sabes lo que estás haciendo.” Jaime añade: “Llega el momento en el que nos ponemos con el ordenador por delante a diseccionar todas las partes. Ahí es cuando empiezas a verle todas las costuras a tu instrumento".

Miembros de Vera Fauna con Kiko Veneno
Miembros de Vera Fauna con Kiko Veneno

Antes había un componente de autocomplacencia. Ahora es el disco el que me está cogiendo el pescuezo y me está diciendo: necesito esto

Kike se levanta un momento para ir a la barra del Bar El Cerezo a pedir mientras aprovecho ese breve instante para agradecerle de nuevo a Jaime el sacar un hueco de una noche de lunes previo de feria para esta entrevista. Cuando vuelve Kike, les pregunto sobre las colaboraciones que Vera Fauna ha realizado con artistas como Kiko Veneno, Califato ¾ y BRONQUIO. Con Califato 3/4, hicieron un remix de su canción En bûcca y câttura, lo cual “estuvo guapísimo” y según Jaime “fue una transcripción literal de su canción y su concepto, y Kike le dio una vuelta a la letra muy interesante”. Por otra parte BRONQUIO, alias del artista jerezano Santiago Gonzalo, era amigo de los integrantes de Vera Fauna ya antes de comenzar ese proyecto. Jaime reconoce que “fue el primer artista que nos sacó completamente de nuestro género; más que sacarnos de nuestro género, ampliando nuestro universo con respecto a cómo podíamos sonar con otros colores, texturas e instrumentos”. Esta colaboración entre Vera Fauna y BRONQIO, Caleta, nació a partir de la propuesta de Jagger Music, y al escucharla se puede entender a la perfección lo que Jaime quiere decir con esa ampliación del universo musical de Vera Fauna.

La relación del grupo con Kiko Veneno nació gracias a los managers de ambos, que pusieron en contacto al grupo con la leyenda del rock andaluz. Tras tres días trabajando juntos, Kiko entendió el concepto de Vera Fauna y las similitudes que tenían, y de una primera colaboración nació Martes. Desde entonces el cantante y compositor figuerense se involucró en una relación amistosa tanto personal como profesional con los integrantes de Vera Fauna. Más tarde, en el verano de 2022, Vera Fauna recibió de Kiko unas anotaciones sobre un proyecto que quería trabajar con ellos: la gira del 30 aniversario de Echate un Cantecito.

Vera Fauna en concierto con Kiko Veneno
Vera Fauna en concierto con Kiko Veneno. Instagram. Imagen: Alejandra Amere (@alejandraamere)

Kike resalta que “es una cosa bastante mágica que nos ha pasado”, añadiendo que “de cara a la banda, (Kiko) ha sido un vector de profesionalización que flipas”, destacando el trato tan digno y cariñoso que siempre les ha dado. “Kiko está en las arterias de la de la música popular española, en una de las principales”, declara Suárez, explicando que les ha hecho reafirmar que “todo artista es digno y todo artista merece ser escuchado, y la música está para pasárselo bien”. De Sobrino señala en esta misma línea cómo Kiko ha influido en la filosofía que el grupo tiene a la hora de abordar este tipo de trabajos: “Las canciones ya existen, no son nuestras. Hay que dar los pasos adecuados para abrir la puerta, para encontrarte con ella. Ya cada vez somos, a nivel individual, menos dueños de las canciones y de nuestro instrumento, y nuestro instrumento se debe mucho al concepto global de la canción.”

Todo artista es digno y todo artista merece ser escuchado, y la música está para pasárselo bien

Después de esta reflexión que da a entender lo que está suponiendo Kiko Veneno en la trayectoria de Vera Fauna, les pregunto sobre causas sociales, y si entienden su música como un canal de expresión o instrumento para manifestar o denunciar diferentes situaciones como la guerra, las desigualdades, la pobreza o la precariedad. “Yo creo que el arte tiene que ser siempre un desafío al poder”, indica Kike, “no hay nada tan nocivo como el sentido común, porque al final el sentido común es lo incuestionable, y en lo incuestionable residen los poderes más establecidos y omnipresentes (…) no hay investigación más pura que el arte”. Explica también cómo, al vivir en una comunidad, al final uno hace arte dándole voz a los sentimientos que se dan en esa comunidad, y no olvida mencionar “que nuestro horizonte existencial está cortado, y creo que tiene unas razones económicas bastante de peso”, haciendo alusión a cómo el sector financiero gestionó las hipotecas de muchas personas durante años previos a la crisis financiera del 2008.

No hay investigación más pura que el arte

Temas como la muerte o la ansiedad, pero también temas como el amor son centrales para Vera Fauna. Jaime explora esto: “Cuando hablamos de amor, siempre es desde un plano muy individual, porque tú hablas desde el capricho de estar enamorado de una persona casi siempre. Pero es que cuántas canciones de amor a mí me han ampliado el espectro de palabras y sentimientos a la hora de sentir hacia otra persona. El amor no es una lucha política frente a un conflicto determinado, pero sí que tiene un punto común comunitario”. Tanto Kike como Jaime me explican entonces que el grupo ha evolucionado a la vez que ellos han crecido: “Empezamos como veinteañeros, ahora somos treintañeros. Hay una manera de entender la vida que no es la misma. Tenemos una visión mucho más contextual. Entiendo por qué estoy aquí. Aquí está mi límite. Aquí soy responsable de lo mío, ahí no (…). Al final la evolución del grupo es la evolución de la vida”.

El sol ya se ha puesto y la noche se nos echa encima en El Cerezo. Me doy cuenta de que un chaleco no hubiera estado de más y que Jaime y Kike vienen mejor preparados. Aprovecho mientras el camarero vuelve a pasar por nuestra mesa para preguntarles a ambos sobre recomendaciones musicales. Jaime menciona a rusowsky y Ralphie Choo con su herencia del trip hop británico y lo nuevo que aportan a una tendencia que parece ser “genuinamente española”. También, de manera más genérica, menciona de nuevo a Sault. Kike por su parte, habla de Aiko el grupo, Denzel Curry, Lil Yatchy, Jungle. Cuando menciona a este último, Jaime le interrumpe “ostia el disco de Jungle tío”, queriendo decir que se le ha pasado mencionarlo, y ambos dejan claro que es una de las influencias más fuertes en el último trabajo de Vera Fauna, una referencia común de cómo quieren tocar. Kike también habla de Boogarins, Tim Bernardes, O Terno, Little Simz, Dreamer Isioma, Solange, Cleo Sol y Doja Cat, lista a la que Jaime también añade Orion Sun. El vocalista admite que “si yo llevo el hilo musical de un coche, te puedo pegar una chapa antológica porque consumo la música sin filtro”, ante lo que Jaime remata: “Si fuésemos corporativos - respuesta corporativa. Tenemos tres (mayores influencias de Vera Fauna). Serían Sault, Jungle y Boogarins.” Y entre risas ambos dicen: “¡Por decir tres!”

Al final la evolución del grupo es la evolución de la vida

Por último, no me quiero despedir de ellos sin antes preguntarles por un artista con el que colaborar sería todo un sueño, ya esté vivo o muerto. “Te diría que Broadcast, antes de que muriera Trish Keenan, claro”, responde Kike. Jaime tampoco lo duda ni un segundo: “Bob Marley tío, y no para hacer una canción juntos, sino para que me deje tocar el bajo de una canción suya”. Para terminar, les doy el espacio para que dejen cualquier sugerencia, comentario o reflexión. Kike responde primero: “Hay que ir a los conciertos. No porque haya que apoyar el arte ni nada, sino porque un concierto es una de las experiencias más genuinas que se puede tener.” Lo sigue Jaime: “Haz música tío, aunque no sepas tocar un instrumento. ¡Expresa!”.

Un concierto es una de las experiencias más genuinas que se puede tener

Obteniendo estas dos respuestas apago la grabadora, les vuelvo a agradecer a Kike y Jaime el ratito y nos despedimos. Conduciendo de vuelta a casa, aprovecho para escuchar algunas de esas recomendaciones que ambos han hecho, tratando de identificar cómo esa música está presente en la de Vera Fauna. También pienso: existen miles de maneras de celebrar y vivir la amistad, y de afrontar juntos los problemas que una generación tiene, y Vera Fauna hace ambas de maravilla. Grandes cosas ocurren cuando un grupo de amigos hacen arte juntos, y más cuando son buenos haciéndolo. ¿Puede haber una forma de expresión más pura que esa? 

Cuando tú llegas a producir, crees que estás haciendo algo nuevo, y eres completamente...