jueves 27/1/22

¿Un Estados Unidos a punto de quebrar?

Estados Unidos enfrenta hoy una de las elecciones presidenciales más polémicas de su historia, en un año en el que se han desencadenado una serie de trágicos sucesos que van desde la vigente situación de alarma mundial por la pandemia del COVID-19 hasta los violentos enfrentamientos ideológicos que han dejado víctimas mortales en diferentes partes del país. Y, estando a las puertas de conocer el resultado electoral, lo que realmente preocupa de cara al futuro es la polarización que se ha ido acentuando durante los últimos 25 años.

Polarización Estados Unidos. Ilustración: Ana Jiménez Rey
Polarización Estados Unidos. Ilustración: Ana Jiménez Rey

En algunos casos, una polarización contenida puede ayudar a la democracia, pero cuando esta se intensifica al punto de dividir drásticamente a la población, se alcanza un punto en el que ni siquiera se considera la visión del otro. A un país en el que el 90% de su población afirma que la opinión pública está dividida políticamente y un 60% de la misma se ve incapaz de superar este obstáculo, ¿qué futuro le aguarda?

Cuando hay ciertos niveles de polarización sin esta estar tan pronunciada, la ciudadanía tiene tendencia a apoyar a los partidos liberales o conservadores respectivamente, pero sin necesidad de mostrar hostilidad hacia la oposición, mientras que con altos niveles se observa gran aversión hacia el partido político rival. Entre los efectos beneficiosos de una polarización moderada se encuentran: una mayor propensión a votar, mayor movilización social y pluralidad de alternativas políticas; beneficios que, por otro lado, son necesarios para el correcto funcionamiento y estabilidad de una democracia. Por el contrario, una sociedad profundamente dividida, dificulta los acuerdos políticos y rechaza las políticas propuestas por su antagónico.

En estudios realizados por la American National Election Studies, se concluye que la actual sociedad estadounidense ha alcanzado unos niveles de polarización históricos. Los miembros de los principales partidos políticos, Demócrata y Republicano, han ido adquiriendo ideas cada vez más radicales y más alejadas de su opuesto político. ¿Cómo afecta esta situación a la democracia estadounidense?

De acuerdo con estudios psicológicos realizados por el Journal of Experimental Social Psychology, los efectos directos de esta disociación son negativos. Se ha comprobado que una mayor polarización provoca un creciente rechazo por parte de la población hacia las personas que presentan unas ideas políticas opuestas. Esta desconfianza se manifiesta entre la población políticamente afín a ambos partidos de la cual, hasta una cuarta parte tanto de los republicanos como de los demócratas, ha declarado que apoyaría propuestas políticas que damnificaran al otro partido incluso si también dañara al país.

Imagen: Beyond Conflict

*Percepción del contrario por demócratas y republicanos. Imagen: Beyond Conflict

Los investigadores, Gordon Heltzel y Kristin Laurin, nos plantean dos posibles escenarios futuros para el Estados Unidos postelectoral.

  • Una sociedad cada vez más polarizada

La creciente polarización, proponen, forma parte de un ciclo que se retroalimenta y seguirá desarrollándose hacia una mayor oposición política. En este ciclo, los estadounidenses perciben la polarización, lo cual propicia un distanciamiento de sus oponentes y, por ende, se incrementa aún más la propia polarización. Esta postura se ve acrecentada por los propios electores, que perciben la brecha que los separa de una manera sobreestimada.

  • La polarización ya ha alcanzado su cenit

El otro escenario que plantean ambos autores es uno en el que la polarización en Estados Unidos ya ha alcanzado su máximo nivel y va a decrecer progresivamente debido a dos razones: 1) el rechazo por parte de la población de las consecuencias que han derivado de esta situación y por 2) la mala acogida de las políticas extremas que han surgido a raíz de la misma.

Pero, ¿qué escenario es más probable?

Las evidencias muestran que ambos escenarios son probables dependiendo de la lectura que hagamos de los recientes acontecimientos. Las protestas antirracistas como el famoso movimiento #BlackLivesMatters y las marchas de grupos supremacistas blancos, reflejan la actualidad dicotómica. Este exacerbado escenario, en un país que ha batido récords históricos de venta de armas en los últimos días, puede ser el punto de inflexión hacia una mayor polarización o hacia un cambio de la mano de una sociedad cansada de hacer frente a las consecuencias provocadas por la alta polarización.

Para ver en qué escenario se desemboca, tendremos que estar también muy atentos al resultado electoral que producirá sin duda el germen que dictamine el futuro estadounidense.

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