miércoles. 22.05.2024

Dos millones de independentistas en Cataluña salieron a la calle para celebrar y votar el referéndum que ha sido suspendido cautelarmente por el Tribunal Constitucional. Tras el 1-O, los independentistas se mantienen en protesta por no haber podido celebrar su "derecho a voto" debido a los actos policiales que requisaron las urnas de los colegios electorales y protegieron los puntos de votación. 

 

Continúa la tensión en Cataluña tras el 1 de octubre y los agentes de la Guardia Civil, en varias ocasiones, han sido expulsados de los hoteles en los que residían y escoltados por otros compañeros tras haber sido acosados, empujados y bucheados. Esto ha ocurrido en Mataró, Calella, Vic, Reus y otras localidades.  

 

Pero esto no es todo: la Asociación Unificada de la Guardia Civil  ha denunciado en un comunicado estos hechos, señalando que "continúa y se recrudece el acoso contra los agentes en Cataluña por parte de los independentistas".

Asimismo, según EuropaPress denuncia que en Cataluña se fotografía a agentes para identificarles y se insulta a sus mujeres e hijos. Ante esta grave situación, los agentes de policía se han visto obligados a denunciar a algunos colegios de sus hijos debido a que son acosados por algunos profesores: "Tuve que sacar a mi hijo del instituto. Están convirtiendo el colegio en una especie de campo de concentración donde les ponen una estrella de David en el brazo a nuestros hijos, están incentivando a un odio", así señala Bartolomé Barbas de la Asociación Española de Guardia Civil.

 

La solidaridad de muchos catalanes que no están de acuerdo con el acoso de policías y guardias civiles, han escrito en twitter un hastang: `OfrezcoMiCasa´. Muchas personas residentes de Cataluña han pedido a los agentes entre lágrimas y abrazos, hospedarlos en sus hogares. Es el caso de Rocío, una cordobesa que lleva trabajando en Calella tres años y se siente inquieta ante la situación "Estoy muy triste, no es normal lo que tenemos que aguantar los que no somos independentistas y no me puedo ni imaginar lo que tienen que aguantar la Guardia Civil por hacer, simplemente, su profesión. Por ello, mi compañera y yo les hemos ofrecido nuestra casa, es lo mínimo que podemos hacer" ha asegurado.