jueves 28/10/21
¡Atómicos oh!

Reportaje: el deporte como vía de escape

Dice Rafa Nadal que la gloria es ser feliz. No es ganar aquí o allí sino disfrutar trabajando. Hay ocasiones en las que la vida da un revés difícil de asimilar y más todavía de contestar. En Córdoba y en el mundo entero existen miles de discapacidades físicas y mentales, que ponen muy cuesta arriba la verdadera felicidad de los afectados y todos los que están a su alrededor.

 

Portada Atómicos
Equipo de Los Atómicos recibido en el PMD Vista Alegre de Córdoba. Foto obtenida de su página de facebook.

Por suerte, el deporte tiene algo que siempre allana el terreno y da fuerzas a quienes más necesitan una bocanada de aire fresco de una manera continua. En la práctica diaria del ejercicio se refugian miles de personas, alejándose del resto de problemas de la vida. Entre esos miles de personas está el grupo de Los Atómicos: amigos con diferentes tipos de parálisis que practican el powerchair football.

Por suerte, el deporte tiene algo que siempre allana el terreno y da fuerzas a quienes más necesitan una bocanada de aire fresco de una manera continua. En la práctica diaria del ejercicio se refugian miles de personas, alejándose del resto de problemas de la vida. Entre esos miles de personas está el grupo de Los Atómicos: amigos con diferentes tipos de parálisis que practican el powerchair football.

Es un deporte basado en el fútbol sala y que está adaptado para personas en sillas de ruedas. El objetivo es el mismo: meter el balón dentro de la portería, pero con la complejidad de usar únicamente sus sillas (las cuáles están adaptadas y motorizadas) para golpear la pelota. En el ámbito profesional de este deporte se cuenta con sillas altamente equipadas que rondan un precio de 6.000 euros o más.

El deporte como tal surgió en Francia en el 1970. A partir de ahí se fue extendiendo por toda Europa y América del Norte. Entre los años 2004 y 2006 tuvieron lugar varias reuniones en Francia, Portugal y Estados Unidos a las que acudieron hasta 24 representantes de 7 naciones con el fin de asentar las bases de este deporte. Entre esas bases destacan dos reglas: “2 contra 1”(solo un jugador de cada equipo puede estar a menos de tres metros de la pelota cuando está en juego) y “3 en el área”(el equipo en defensa solo puede tener dos jugadores en su propia área de portería).

Finalmente, en 2006, se determinó el nombre del cuerpo gobernante a Federation Internationale Powerchair Football Association (FIPFA). Desde entonces numerosas asociaciones de powerchair han surgido y se han formado equipos los cuales compiten dentro de la FIPFA, llegando a disputarse tres campeonatos mundiales, dos ganados por Estados Unidos y el más reciente por Francia.

 

“Surgió la chispa”

Escudo de Los Atómicos FPC

 

La idea de crear este club nació un día en el que por casualidad varios chicos con discapacidad, junto con sus padres, se encontraron cuando fueron a ver un partido del Córdoba Club de Fútbol. Al ver que a sus hijos les apasionaba este deporte pensaron, “¿por qué ellos no pueden disfrutar también del fútbol?”. Acababa de “surgir la chispa”.  Así que difundieron este pensamiento entre todos aquellos que estaban en su misma situación para poder llevar este proyecto que tenían en mente, crear un club de fútbol adaptado para personas en sillas de ruedas.

El proceso fue laborioso, debido a que este tipo de deporte, powerchair football, no estaba ni está prácticamente desarrollado en España. Para su funcionamiento, lo primero que hicieron fue informarse sobre qué era realmente mediante un manual y consultando en internet.

El primer intento que se realizó no tuvo éxito, debido a que el club no era reconocido como tal, así que tuvieron que retroceder en el trámite para crearlo de nuevo de forma que fuera un deporte adaptado en general. Su objetivo principal era que los chicos pudieran disfrutar del fútbol como cualquier persona y que se lo pasasen bien, pero, por otra parte, ya que habían llegado tan lejos, querían seguir hacia delante hasta poder federarse y así competir contra los demás clubes existentes en España.

Posteriormente dieron pasos de gigante, llegando a ser reconocidos por la Federación Andaluza de Deportes de personas con Discapacidad Física (FADDF), que tiene una sede en Córdoba y es donde ellos se ubican. Esto ha supuesto un gran revulsivo para toda la directiva y los miembros del equipo, lo que hace que cada vez tengan más ganas de seguir con este proyecto hasta el final.

 

El equipo

Los Atómicos durante su entrenamiento en el Polideportivo Fidiana

Pese a ser un club ya asentado, no deja de estar dirigido por padres, como Susana Sánchez, presidenta, o Juan Hernández. En este no hay jerarquías reales, solo son trámites necesarios para la oficialidad del club; todos son iguales. Los Atómicos son uno, y es por ello que cada jugador o los entrenadores Miguel Ángel Torralbo y Ana Cuenca se preocupan de lo que rodea al resto.

En cuanto a los jugadores, los hay de todas las edades: desde los más pequeños como Diana Serrano, capitana del equipo, Aarón Torralbo, Manuel Hernández o Manuel del Rey, el pichichi, hasta los mayores Lolo y Bartolomé, quien también hace de community manager del club en Twitter y Facebook, comunicando todas las noticias de relevancia de Los Atómicos. Los padres y abuelos de los jugadores suelen estar presentes en los distintos entrenamientos y en los partidos que disputan. Gran parte de ellos están involucrados con el proyecto de alguna forma, ya sea con aportaciones económicas, preparando las sillas o haciendo de cocineros para todo el equipo.

Los entrenamientos tienen lugar los sábados, puesto que la mayor parte de los jugadores son muy jóvenes y tienen profesores particulares por las tardes y otras actividades, haciendo imposible entrenar a mitad de semana. En estos entrenamientos se encuentran jugadores tanto muy experimentados como algunos que se han incorporado recientemente. Pero esto no influye en absoluto, pues los nuevos muestran un entusiasmo y unas ganas por aprender asombrosas.

Según los entrenadores, algunos jugadores son operados con cierta frecuencia, por lo que llegan un poco decaídos al entrenamiento, pero con tan solo tocar el balón y recibir los ánimos de sus compañeros, todo se normaliza y tan solo tiene cabida la diversión.

Pero no hay que confundir la diversión con la tranquilidad y el dejarse llevar. En un entrenamiento de Los Atómicos no hay espacio para eso, la intensidad es máxima. Los partidos que disputan entre ellos parecen finales de campeonato. Hay enfados, energía y mucha concentración.

Los Atómicos realizando su entrenamiento en el Polideportivo Fidiana

 

Además de partidos, también crean jugadas ensayadas (como en el fútbol) que luego plasman contra equipos de otras provincias. Según Lolo “no hay mejor sensación que conseguir meter un gol de esta forma después de haberlo ensayado durante semanas”. Algunos de estos ejercicios y otras experiencias o el himno recientemente compuesto son compartidas en su canal de Youtube.

 

“Podía no funcionar”

Desde el momento en el que comenzaron el proyecto han tenido que superar muchos obstáculos, e incluso llegaron a quedarse estancados por problemas de financiación. Ellos sabían que “podía no funcionar”. Sin embargo, la ilusión por ver a sus hijos jugar a su deporte favorito les empujó a seguir adelante. En poco tiempo han vivido muchas experiencias y observan emocionados cómo unos niños que al principio se lanzaban todos a la vez a por el balón, ahora juegan como un auténtico equipo.

Pero lo que más destacan desde la directiva es lo mucho que “han aprendido a autocontrolar sus emociones al ganar o perder”. Personas que no jugaban compitiendo desde pequeños como sí hacen los niños que no tienen sus problemas, han tenido que aprender todas esas experiencias en poco tiempo.

“En el primer torneo estábamos nerviosos, pero lo hicimos bien”. Desde luego el torneo celebrado en noviembre de 2016 en el PMD Vista Alegre fue un gran paso adelante, aunque unos fallos en los penaltis no dejaran un buen sabor de boca, sobre todo a Lolo, quien luego pudo reivindicarse en otro torneo, celebrado en Sevilla, con un gol de pizarra, en la que tanto trabaja, quedando campeones de Andalucía.

Los viajes en autobús, que están adaptados para ellos, las comidas tras los entrenamientos o los partidos, la preparación de las sillas; todas estas vivencias hacen de Los Atómicos una auténtica familia, o “piña” como a ellos les gusta decir, en la que los mayores cuidan de los pequeños y a la vez aprenden a ver con mejores ojos la situación que atraviesan gracias a la ilusión que demuestran los jugadores en cada entrenamiento.

Los Atómicos en una comida de equipo en el campo

El fútbol, en este caso el powerchair football, como herramienta de socialización de niños y personas en riesgo de exclusión por sus discapacidades. Sirve de ejemplo el caso que explica Miguel Ángel: “un jugador, en su primer día, vino llorando porque su madre le había despertado a las nueve de la mañana, y cuando probó, nada más acabar ya estaba preguntándole a su madre cuándo se volvía”

Esta integración en el mundo del deporte para las personas en silla de ruedas pretenden difundirla todo lo posible, no solo con el objetivo aumentar la plantilla, sino para que surjan más equipos en toda España, pudiendo crear una competición regulada. Esta misión la comparten con el resto de equipos pioneros de este deporte en España, sobre todo con los andaluces. La comunidad andaluza es la que más se está moviendo en la implantación del powerchair football, destacando Los Leones de la Alhambra de Granada y Los Sevilla Bulls, que se fundaron prácticamente a la par que Los Atómicos y han impulsado la creación de otro equipo en Sevilla y en Fuengirola.

La cercanía geográfica ayuda a facilitar los desplazamientos y concertar partidos, pero son muchas las invitaciones que realizan a aquellos interesados de todo el país para así animarlos a comenzar el proyecto. Como el torneo antes comentado que se realizó en Córdoba, en el Vistalegre, al que acudieron Los Leones, Los Bulls y Las Estrellas de Alicante, club de reciente fundación y que también recibió la ayuda de su club vecino, el Furia de Alicante, pionero de España.

Escudos

Los propios jugadores dicen tener contactos, aunque no de forma personal, con los jugadores del resto de equipos a través de redes sociales, independientemente de las particularidades de cada ciudad, entablando relaciones amenas y compartiendo experiencias y estilos de juego. En esta conexión destaca la idea de realizar una mesa redonda en Granada para valorar la situación actual y poner en común opiniones sobre el reglamento, el material o las tácticas de juego.

Este contacto también existe entre los entrenadores y las directivas, alcanzando relaciones de ámbito internacional con equipos de Río de Janeiro, Inglaterra o Francia, como afirma la presidenta Susana. La explicación que le da Juan Hernández es que “al ser un deporte realmente nuevo y no ser tantos los participantes a nivel mundial, hay mucha facilidad luego para contactar”.

 

Camino a una federación oficial

Sin embargo, la intención de hacer una federación española está siendo truncada por las exigencias del grupo alicantino que, al ser los primeros en hacer llegar el deporte en España, consideran que la presidencia debe serle otorgada a ellos; mientras que desde Andalucía, donde hay más clubes, consideran que se debería elegir por votación. Así, el paso más cercano parece ser la creación de la federación andaluza de powerchair football, para independizarse en cierta medida de la Federación Andaluza del Deporte Adaptado.

Por esta razón y mirando hacia adelante, este equipo continúa llevando a cabo las distintas gestiones para poder formar una liga regular con el resto de entidades similares. Para ello están en contacto con los distintos estamentos, desde la Federación de Deporte Adaptado hasta la propia Diputación de Córdoba para ir zanjando las distintas dudas e ir encaminando el estilo y la forma de su desarrollo. No hay duda de que en el equipo de Los Atómicos están siendo verdaderos pioneros en el deporte adaptado, aunque todo vaya lento.

En el ámbito más personal, como cada colectivo, este club pretende seguir creciendo y aumentar en todos los brazos disponibles. En el plano deportivo sus puertas están abiertas para recibir a más niños para hacer un equipo mayor, mientras que en lo institucional, conseguir formar una liga regular ya sería para ellos una nota sobresaliente, pero, mientras tanto, continuarán organizando diferentes encuentros y convivencias para “competir”, aquello que tanto les gusta a sus niños.

El pasado sábado 16 de septiembre tuvo lugar el primer entrenamiento de una nueva temporada cargada de ilusiones y sueños por cumplir: 

 

Ejemplo de superación

Por desgracia, la actual forma de vida en el mundo es frenética, de un continuo movimiento en el que apenas se saborea la dulzura de circunstancias como la que viven en este pequeño -de número, pero grandes en sentimiento- grupo. Son personas felices, alegres, que saben cómo darle color a su vida y cómo disfrutar de cada detalle. Juegan al fútbol sin complejos y sienten cada momento como si fuera el último.

En ocasiones así, dan verdaderas lecciones de vida sacadas del deporte: jamás tires la toalla, disfruta, vive y siente porque nunca volverás a disfrutar el vacío que no supiste aprovechar. Es la filosofía de Los Atómicos, merece(n) la pena.

 

 

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