sábado 23/10/21
Fútbol

Superliga: el final no está escrito

La UEFA acata la orden del juez español y anula las sanciones impuestas

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Presidente Del Real Madrid, Florentino Pérez, y el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin. (Foto: Mike Kireev/Nurphoto via Getty Images)
  • El pasado 18 de abril se anunciaba la creación de una Superliga entre los equipos más poderosos del fútbol europeo
  • Después de unos meses, ni todo está ganado, ni todo está perdido

Los doce clubes impulsores de la Superliga (Gráfico: elaboración propia)Los doce clubes impulsores de la SuperligaGráfico: Julia Polo

Juventus, Milán, Inter, Real Madrid, Barcelona, Atlético de Madrid, Manchester City, Manchester United, Arsenal, Tottenham, Chelsea y Liverpool, PSG, Bayern de Múnich y Borussia Dortmund, son los nombres de "los 15 de la Superliga", una nueva competición europea al margen de las instituciones del fútbol -UEFA y FIFA-, que debía haber visto la luz esta temporada. De este proyecto se descolgarían finalmente los tres últimos clubes, quedando solo los seis ingleses, tres españoles y tres italianos. Desde su anuncio el pasado mes de abril hasta hoy, con el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, como representante, sigue siendo una idea no nata pues, ni todo está ganado, ni todo está perdido para sus promotores. 

Un anuncio en el prime time deportivo

El Chiringuito de Jugones anunciaba en su programa  de la madrugada del 19 de abril la publicación del comunicado oficial de la Superliga y era Diego Plaza el que narraba los detalles del mismo. 

El comunicado de la Superliga, indicaba que participarían unos veinte equipos, los doce fundadores (aquéllos supuestamente capaces de generar ingresos suficientes para salvar el fútbol) y cinco adicionales que se clasificarían, anualmente, en base al rendimiento dado en la temporada anterior. La apuesta era comenzar ya esta liga 2021-2022, jugándose los partidos entre semana para respetar, así, las distintas competiciones nacionales. 

Sin embargo, ninguno de los clubes fundadores contaba con una reacción de rechazo tan agresiva y generalizada; una reacción que se produjo casi simultáneamente a la emisión del comunicado, e iba ganando en intensidad en las horas y días posteriores. 

Reacciones

Las reacciones se sucedían por todas partes: instituciones deportivas, jugadores y exjugadores, entrenadores, clubes; la prensa en general e incluso algunos gobiernos tomaron partido desde las primeras horas. La respuesta fue de tal calibre que, de inmediato, todos los informativos europeos se hicieron eco, no sólo de la propuesta realizada sino de todo el rechazo que había originado. Las redes sociales echaban humo calificando la iniciativa de clasista o elitista, debido a que era un proyecto sólo para clubes grandes y ricos.

UEFA y FIFA

El esloveno Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA, se puso rápidamente al frente del contraataque de una manera feroz amenazando con la descalificación de los clubes “traidores” de las competiciones europeas que pudieran estar disputando (tres de los cuatro semifinalistas de la Champions entonces estaban implicados). Ceferín declaraba en el Congreso de la UEFA: "Le han escupido en la cara a los amantes del futbol” y añadía “la Superliga es fruto de la avaricia, el egoísmo y el narcisismo de algunos". 

Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA durante el Congreso de la UEFA.

Poco después, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, se pronunciaba mostrando su total rechazo a la nueva propuesta de competición al margen de las tradicionales instituciones deportivas. 

Jugadores y entrenadores

Jugadores, como Ander Herrera o Bruno Fernandes, y exjugadores, como David Beckham, Gray Neville o Eric Cantonà, salieron a los medios de comunicación criticando la Superliga, declarando que atentaba contra los valores y principios del fútbol, la meritocracia y la solidaridad. Tampoco se mordieron la lengua entrenadores de renombre como Jurgen Klopp o Marcelo Bielsa, que en la previa del partido que enfrentaba a sus respectivos equipos (Liverpool Football Club y Leeds United Football Club), criticaron duramente la competición y mostraron el descontento generado en la gran mayoría de aficionados. Josep Guardiola, entrenador del City, declaraba en rueda de prensa en la previa del partido contra el Aston Villa: "Un deporte no es deporte cuando no existe relación entre el esfuerzo y la recompensa; cuando solo se garantiza el éxito a unos pocos, a los que no les importa perder".

Pep Guardiola, entrenador del Manchester City en la previa del partido contra el Aston Villa 20/04/2021 (Fuente: MARCA)

La afición

Los aficionados de los clubes en la Premier League dejaron las redes sociales y comenzaron a manifestarse de manera presencial en los diferentes estadios de los equipos. Etihad, Anfiel, Old Trafford, Tottenham Stadium, Stamford Bridge y Emirates fueron el escenario de las protestas con pancartas en contra de las presidencias de los equipos y de la Superliga.

Aficionados del Chelsea en protesta contra la Superliga (Foto: Agencia EFE)Aficionados del Chelsea en protesta contra la Superliga (Foto: Agencia EFE)

Los Gobiernos

Pero las reacciones trascendieron al ámbito deportivo y al día siguiente del comunicado de la Superliga, el lunes 19 de abril, se pronunciaba Boris Johnson, primer ministro del Reino Unido, haciendo hincapié en que el fútbol es de los aficionados y no de los dueños de los clubes. Ejemplo que siguieron los primeros ministros de Francia, Emmanuel Macron, e Italia, Mario Draghi.

La Liga 

En España, la Liga Santander, con su presidente Tebas al frente, y los clubes ajenos al proyecto presentado, manifestaron su rechazo y malestar a través de comunicados oficiales y declaraciones de sus presidentes, en los cuales se posicionaban totalmente en contra de este nuevo formato, criticando que se atentaba contra los valores del deporte perjudicando a los equipos que luchan por llegar hacia lo más alto año tras año desde el trabajo, la humildad y la meritocracia. En los partidos de la Liga celebrados la misma semana del anuncio todos los equipos, excepto los tres implicados, salieron con camisetas en contra del proyecto.

valenciaJugadores del Valencia con camisetas contra la Superliga en su partido frente a Osasuna. FOTO: DENIS DOYLE GETTY IMAGESJugadores del Valencia con camisetas contra la Superliga en su partido frente a Osasuna. Foto: Denis Doyle Getty Images

Tal reacción contraria, con todas las televisiones y radios echando fuego, hizo que, primero, los clubes ingleses y, después, el Atlético de Madrid, el Inter y el Milán se salieran del proyecto, dejando herido de muerte a un proyecto, que como señalaba Florentino Pérez en su intervención en El Chiringuito de Jugones (abril), venía a “salvar el fútbol”. Una intervención que, a decir verdad, dejó más dudas que respuestas. Sin embargo, Florentino mantuvo y mantiene que, de esta u otra manera, hay que cambiar el fútbol para que pueda sobrevivir tal y como ahora lo conocemos. 

Florentino Pérez, presidente Del Real Madrid, en el "Chiringuito de Jugones" el pasado 19 de abril (El Chiringuito de Jugones)

La cuestión económica

Como trasfondo de todo esto está la crisis económica de los grandes clubes; la intención de los clubes fundadores era buscar principalmente la gestión directa de sus derechos audiovisuales y comerciales para multiplicar sus ingresos, disputando un mayor número de partidos entre ellos. Los organizadores de la Superliga se garantizaban con esto el reparto de 3.500 millones de euros para paliar los efectos del Covid-19 y mejorar sus infraestructuras. 

Las pérdidas de estas entidades deportivas sólo en la temporada 2019-2020 sumaron 800 millones de euros y se espera que el impacto sea aún mayor al cierre de la 2020-2021 jugada sin público desde el inicio.

Belén Trincado/Cinco Días. Fuentes: clubes, Deloitte Football Money League, UEFA Financial ReportBelén Trincado/Cinco Días. (Fuentes: clubes, Deloitte Football Money League, UEFA Financial Report)

El reparto que hace la UEFA del 60% de los ingresos es insuficiente para estos clubes, que aspiran a ingresar 4.000 millones al año por los derechos televisivos y comerciales. Ya lo decía nuestro genial Francisco de Quevedo: “Poderoso caballero don dinero”.

Belén Trincado/Cinco Días. Fuentes: clubes, Deloitte Football Money League, UEFA Financial ReportBelén Trincado/Cinco Días. (Fuentes: clubes, Deloitte Football Money League, UEFA Financial Report)

A raíz de todo lo sucedido se comprueba que el fútbol pende de un hilo. Los equipos grandes coinciden en que el modelo actual del fútbol no es sostenible, que sus dificultades financieras son enormes y que, definitivamente, hay que ponerle solución y buscar una fórmula que encaje. 

Voces a favor

Una vez pasada la tormenta, no sólo empezaron a salir las voces apoyando que algo debe cambiar, pidiendo a la UEFA que haga los cambios oportunos, sino que ya vemos posiciones abiertamente a favor de la Superliga como es el caso, por ejemplo, de Ronaldo Nazario en The Athletic: "Si miras la idea de la Superliga, no es mala idea. La afición quiere ver los partidos más importantes. Los amantes del fútbol como nosotros queremos ver al Real Madrid jugar contra el Milan o el Inter, el City y el PSG. para ver estos partidos sin tener que esperar un cuarto o una semifinal para verlos”. También Michel Platini, exjugador y expresidente de la UEFA, en declaraciones a Il Giornale, defiende que los clubes tienen todo el derecho a llevar a cabo su propio torneo y a "no participar en la Champions y en otras manifestaciones de FIFA y UEFA". Igual que Christian Vieri, delantero internacional italiano y ex del Atlético de Madrid y Juventus, quien tiene claro que más pronto que tarde habrá una Superliga: "No es hoy, pero en el futuro se hará. Florentino sabe lo que quiere, aunque haya desacuerdos entre los equipos".

El presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, declaraba este mismo mes en el programa Onze, de TV3 y recogía en la web oficial del club las siguientes declaraciones: "Es un tema que está vivo. Defendemos la Superliga por los intereses de los clubes que estamos sufriendo una situación muy complicada. En los tribunales lo hemos ganado todo. La UEFA no puede hacer ninguna presión para evitar que la Superliga avance. Todas las presiones hechas a clubes ingleses en su día han quedado invalidadas. De hecho, hay clubes que nos dicen que sigamos adelante porque les conviene", y continuaba diciendo: "Menos a los clubes-estado, nos interesa a todos. El formato de competición será muy atractivo, la liga más atractiva del mundo. Hay que mejorar la meritocracia y estamos en proceso. La Superliga, por sí misma, es un órgano que trabaja y que está activo".

Joan Laporta, presidente FC Barcelona, en rueda de prensa (FOTO: JORDI COTRINA)Joan Laporta, presidente FC Barcelona, en rueda de prensa (Foto: Jordi Cortina) 

La batalla legal

Y es que la reacción oficial de la UEFA no fue otra que abrir expediente a los tres "clubes díscolos”: Real Madrid, Barcelona y Juve. Efectivamente, el pasado 25 de mayo, en un breve comunicado dijo: “Tras una investigación llevada a cabo por los inspectores de ética y disciplina de la UEFA (…), se han abierto procedimientos disciplinarios contra el Real Madrid CF, el FC Barcelona y la Juventus FC por una posible violación del marco legal de la UEFA".

Con esto se inició un proceso que buscaba una sanción ejemplar. La más dura podría ser la expulsión de la Champions durante una o dos temporadas. Los clubes podrán recurrir al TAS, Tribunal de Arbitraje del Deporte, o a la justicia ordinaria, donde al Tribunal de Justicia Europeo se le podría plantear, nada más y nada menos, que si existe monopolio por parte del máximo organismo del fútbol continental (algo prohibido). La jugada es de alto riesgo para la UEFA.

Conocido esto, el presidente de la FIFA, Infantino, crítico desde el inicio con la Superliga, declaró: "Hay que tener cuidado al hablar de sanciones por la Superliga”, y en clara alusión a Ceferin, añadió: “Un líder también debe preguntarse por qué hemos llegado a esto". El máximo dirigente del fútbol mundial abogó por un entendimiento entre las partes. Aleksander Ceferin ha aumentado su brecha con la FIFA que pide diálogo, optando por una postura mucho más beligerante contra la Superliga. Por si fuera poco, la Justicia tampoco está acompañando en su camino a Ceferin.

Pero el esloveno continúa con su batalla, aunque con menos apoyos y un conflicto judicial de por medio. 

El presidente de la UEFA, tras adoptarse medidas "cautelarísimas", debe abstenerse de comentarios o campañas que dificulten la implantación de la Superliga. Tampoco puede mantener con efecto las sanciones a los clubes fundadores, aunque él sigue en sus trece y el máximo mandatario de la UEFA se podría enfrentar a un delito de desobediencia.

El primero de esta serie de negativas legales llegó a los pocos días de que estallara el caso. Los impulsores de la competición, conscientes de la campaña que se avecinaba, buscaron amparo en el Juzgado de lo Mercantil de Madrid. Era 20 de abril y se tomaban medidas cautelares impidiendo que la UEFA tomara cualquier tipo de acción contra la Superliga.

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Tribunal de Justicia de la Unión Europea. (Medio: Iusport)

El caso fue a más y en mayo se elevó una cuestión prejudicial al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) para saber si la UEFA y la FIFA estaban impidiendo la libre competencia en el mundo de fútbol. La UEFA continuó con su estrategia propia y firmó un acuerdo con los nueve clubes arrepentidos donde establecía varias sanciones por haberse comprometido con la Superliga. Eso sí, no conseguía alargar sus amenazas y la UEFA se vio obligada a aceptar en la Champions a Madrid, Barça y Juventus. Ya en julio lo Mercantil dejó sin efecto el castigo firmado con los arrepentidos. Era un nuevo golpe, otro, a la estrategia de la UEFA.

El organismo liderado por Ceferin también vio rechazada su petición de personarse en el caso y su batalla fue perdiendo fuerza. Sus objetivos, sin embargo, parecían intactos. En agosto, The Times aseguraba que la intención de la UEFA era desobedecer al juez y el esloveno se enfrentaba a un posible delito de desobediencia si no cambiaba su postura.

Ayer, día 27 de septiembre vencía el plazo para que la UEFA acatara las medidas dictadas por el Juzgado de lo Mercantil número 17 de Madrid y retirara no sólo las sanciones a los tres clubes que siguen em la Superliga, sino las que había impuesto a los que se retiraron en su momento. Esto se produjo a escasos minutos de acabar el plazo, lo que hacía oficial la UEFA mediante un comunicado en el que indica que los procedimientos legales emprendidos contra los equipos vinculados actualmente a la Superliga han sido cancelados. Estos procedimientos, que se encontraban suspendidos por una posible violación del marco legal de la UEFA han sido declarados nulos. Así lo informa Fabrizio Romano, periodista italiano, o Arancha Rodríguez, periodista del Partidazo de Cope, en sus respectivas cuentas de twitter.

Sería recomendable que todo esto acabara en un acuerdo, pero la UEFA ya ha declarado que sigue firme en su planteamiento de oponerse firmemente a la creación de la Superliga y no descarta nuevas sanciones ante futuros movimientos de los impulsores. Por su parte, Real Madrid, Barcelona y Juve ya están trabajando en una Superliga menos cerrada, sabiendo que ese es su talón de Aquiles.   

Parece que ha quedado demostrado que el fútbol es un deporte de la gente para la gente y cuando se saca el deporte de esta relación pierde totalmente su sentido. Como lo pierden, si anulas los principios básicos de la competición: el esfuerzo y la meritocracia. Todos queremos ver buen fútbol, pero no a cualquier precio. Dicho lo anterior, el fútbol profesional necesita un esquema sostenible, suficientemente atractivo para capturar grandes audiencias globales. Probablemente, todos tengan parte de razón, pero es hablando cómo se entiende la gente. En cualquier caso, el final está por escribir. Confiemos en que gane el fútbol.

 

 

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