domingo 26/9/21
Pedro López Salinas, árbitro

Nace un nuevo talento futbolístico, aunque no toque mucho el balón

De ser una actividad extraescolar a ser árbitro con 19 años en tercera división

Desde muy pequeño Pedro López Salinas ha sentido una gran atracción por el fútbol y todo lo que le rodea, pero no fue hasta que se apuntó por su cuenta a unas peculiares clases extraescolares cuando se dio cuenta de su verdadera pasión: el mundo del arbitraje. Hoy entrevistamos a uno de los colegiados andaluz en llegar a tal categoría y en el que todos tienen la mirada puesta, pues ha conseguido ser una gran apuesta para el futuro. En esta entrevista conoceremos más de cerca la corta pero exitosa trayectoria de este joven andaluz.

Capitanes y equipo arbitral de partido entre el Cádiz y el Sanluqueño juveniles (2015) - Portal Cadista

Capitanes y equipo arbitral de partido entre el Cádiz y el Sanluqueño juveniles (2015) / Portal Cadista

Qué bonito es el fútbol, y más si tenemos la oportunidad de hablar con una de las personas que lo regulan y hacen que siga siendo el mejor deporte del mundo. Hoy quería traer el testimonio de Pedro López Salinas, árbitro de tercera división, aunque también nos ha contado que ha arbitrado algún partido en Segunda B como segundo asistente. Por circunstancias de la Covid-19 y la distancia, hemos tenido que realizar nuestro encuentro telemáticamente pero, aún así, no se ha perdido ni un ápice de emoción y entusiasmo en sus palabras mientras nos narraba su testimonio.

Se caracteriza por ser una persona alegre, luchadora y constante en su trabajo. Nacido en San Fernando, provincia de Cádiz, lucha por conseguir sus sueños.

Empezó siendo una actividad extraescolar cualquiera y ahora no puedo vivir sin ello

“Llevo siete años arbitrando, con lo que el nerviosismo lo he dejado atrás”. Aunque confiesa que cada partido aún siente ganas de empezar el encuentro, “porque si al final no sientes eso, malo. Pero no es nerviosismo negativo, sino todo lo contrario”, comenta el colegiado. Recalca que lo más importante es mantener las ganas y la ilusión del primer día pues, sin eso, es muy difícil mantenerte a esos niveles. Además, todo esto comenzó cuando decidió apuntarse a una actividad extraescolar cualquiera, creyendo que, a los dos o tres años, se cansaría, pero, para sorpresa de su familia, continuó. “Empezó siendo una actividad extraescolar cualquiera y ahora no puedo vivir sin ello”, recalcó el colegiado andaluz.

Pero, ¿Cómo se llega a ser árbitro? Pedro López nos cuenta que la formación que él recibió fueron unos tres o cuatro meses de clases teóricas: “tras estas clases, cuando vieron que estaba preparado, simplemente me llamaron para empezar”. Tal y como cuenta, primero comenzó de asistente en la banda en categorías base, para ver un poco cómo lo hacía el árbitro principal. “Son como las prácticas de un grado cualquiera”, comenta el árbitro. Más tarde, le bajaron una categoría pero comenzó a ser el árbitro principal del encuentro. Le preguntamos si se acordaba de su primer encuentro como colegiado principal, a lo que nos responde con una sonrisa tímida que se le dibuja en la cara, seguramente debido a la ilusión que le hacía recordar aquel momento: “Me acuerdo perfectamente porque fue una de las veces que más nervioso he estado en mi vida”, sostiene. El 7 de febrero de 2015, con 13 años. Pedro López Salinas jamás se olvidará de aquel día en el que debutó. Además, nos reveló que todavía, tras más de 6 años, guarda el folio de designación de aquel día.

Lo bueno de ser árbitro es que tienes que pasar por todas las categorías del fútbol

Le preguntamos si había tenido alguna mala experiencia en un campo de fútbol, ya sean gritos, peleas, lanzamientos de objetos… a lo que nos responde que “siempre he tenido mucha suerte con ese tema, pues nunca he vivido ninguna situación grave que vaya más allá de lo deportivo”. Pese a que en su trayectoria no ha tenido ningún accidente señalado, el colegiado nos confesó que le resultaron muy duros los primeros partidos en las categorías de adultos, pues solo tenía 17 años y allí se vive todo de manera muy intensa. Sin embargo, confiesa que guarda recuerdos bonitos de aquellas épocas y que “lo bueno de ser árbitro es que tienes que pasar por todas las categorías. Así tienes la oportunidad de encontrarte con situaciones como esta y aprender qué hay y qué no hay que hacer” cuenta nuestro entrevistado. Y añade que “al avanzar de categoría, un árbitro se enfrenta a diferentes situaciones que debe de aprender a controlar por el bien del fútbol. En las categorías base, el buen comportamiento de la grada es esencial, pues puede afectar al estado de los jugadores. Si es cierto que en tercera todavía no he vivido el factor del público al 100% por el tema del Covid-19 pero, respecto a los jugadores, puede verse que se controlan más y que son más profesionales” afirma. Al final, cada liga tiene sus cosas, pero en fin, esto es fútbol.

El estar en estas categorías a una temprana edad hace que me motive aún más

El colegiado gaditano ha conseguido en la actual temporada 20/21 debutar en tercera división con tan solo 19 años, algo que es digno de reconocimiento. Tal y como reconoce, “siempre hay que tener un poco de suerte en estas cosas, pero no regalan nada y lucho cada día por mejorar y seguir subiendo, aunque sí es cierto que “ el estar en estas categorías a una temprana edad hace que me motive aún más”, confiesa el gaditano. En cuanto a la forma física de los árbitros, otro tema que suele despertar el interés y el debate de los aficionados, y ese bulo que existe desde hace tantos años sobre sus condiciones en el campo, López se defiende: “por suerte, cada vez se valora más la preparación física de los colegiados, cosa que trabajamos muy a conciencia”. Antiguamente, los colegiados se caracterizaban por no tener una condición física excepcional, aunque tampoco podemos comparar el físico de aquellos futbolistas con los de hoy ya que, en la actualidad, la mayoría podrían considerarse atletas. De hecho, el aspecto físico es prácticamente igual de importante que el teórico, pues, como nos explica Pedro López, tienen que pasar dos o tres pruebas cada temporada, y, dependiendo de la categoría, son más o menos complicadas. “Pasar las pruebas es fundamental para poder arbitrar”, nos aseguraba el andaluz.

Primer partido de Pedro López Salinas de adultos como árbitro principal, Barbate-Cádiz (2018). Portal Cadista

Primer partido de Pedro López Salinas de adultos como árbitro principal, Barbate-Cádiz (2018) / Portal Cadista

El confinamiento fue duro, muy duro

También hubo tiempo para acordarnos de la gran tragedia por la que está pasando nuestro planeta en estos momentos. El joven gaditano nos cuenta que, como parte del cuerpo arbitral, “el confinamiento fue duro, muy duro, pues los árbitros somos personas que, en general, amamos el deporte y practicarlo, y perderlo durante tanto tiempo de la noche a la mañana fue muy angustioso”, afirmó el colegiado. Asimismo, confiesa que su regreso a los terrenos de juego fue desconcertante, pues el ritmo de competición había desaparecido por completo. 

Recibimos e impartimos clases a árbitros de categorías inferiores. Es un continuo aprendizaje

Otro aspecto importante en el mundo del arbitraje es el criterio de la elección de un árbitro para los encuentros, pues, por ser árbitro de tercera, está regulada por el comité de árbitros de la comunidad autónoma en la que se encuentre, en este caso Andalucía. Además, Pedro López Salinas comentó que "recibimos e impartimos clases a árbitros de categorías inferiores. Es un continuo aprendizaje". Al fin y al cabo, el mundo del fútbol está en un constante cambio, y los árbitros son los encargados de regularlo, con lo que seguir aprendiendo y mejorando es su pan de cada día.

Ojalá algún día tengamos el VAR en estas categorías

Inevitablemente, a estas alturas de la conversación, abrimos el debate sobre si el VAR es una herramienta que facilita el trabajo de los árbitros, pues se han abierto muchas polémicas sobre el mismo. Como parte del cuerpo de colegiados español, Pedro López Salinas señala que lo que está haciendo el VAR es ayudar a que el árbitro de ese partido pueda realizar su trabajo más tranquilo por no cometer ningún error clamoroso durante los encuentros. Si bien es cierto que la polémica va a existir siempre. Nos explica que existen jugadas, a las que llamamos “interpretables”, con las cuales siempre habrá discusión, pero esta herramienta ayuda a corregir errores claros y manifiestos. “Ojalá algún día tengamos el VAR en estas categorías”, comentó nuestro entrevistado.

También aprovechamos la confianza para preguntarle por sus gustos. El joven reconoce que tiene dos ídolos dentro del mundo arbitral por los que muestra mucho respeto. El primero de ellos sería un colegiado andaluz ya retirado. Estamos hablando de Fernández Borbalán, árbitro de primera división e internacional. Pedro López nos cuenta desde la mirada de un niño que, cuando leyó su libro, se interesó mucho más por él y por su trabajo, y esto fue lo que le motivó a meterse más a fondo en el mundo del arbitraje. Papá, quiero ser árbitro fue el libro que se convirtió en su trampolín hacia el éxito. El segundo de ellos es el colegiado Munuera Montero, por su forma de arbitrar y de dirigir los encuentros, con control y cabeza.

Siguiendo con el tema, nos contó que la relación con los demás colegiados de tercera era excepcional: “tenemos mucho contactos, entre las clases teóricas, los entrenamientos físicos, la impartición de las clases… al final, somos como una pequeña familia”. El joven gaditano nos confesó que seguían recibiendo clases, pues el mundo del arbitraje está cambiando constantemente y siempre se aprende algo nuevo, ya sea en plena práctica de su trabajo o en clases teóricas.

Partido Córdoba B contra Puente Genil, el debut de Pedro López Salinas en tercera de división (octubre de 2020) - Nacho Zafra Photography

Partido Córdoba B contra Puente Genil, el debut de Pedro López Salinas en tercera de división (octubre de 2020) - Nacho Zafra Photography

Yo siempre voy a competir, hasta que se me quiten las ganas, y de momento estoy al 100%

Conocer los objetivos a largo plazo de nuestro entrevistado es bastante complicado de averiguar ya que no se para a pensar mucho en eso. Pedro López piensa que mirar al futuro de esa manera te desorienta un poco de lo que realmente importa, que son los objetivos a corto plazo y el disfrutar del momento. El arbitraje no solo dura los 90 minutos de un partido, sino que es todo lo que este conlleva; la preparación durante la semana, el viaje, compartir momentos con los compañeros… Admite que solo piensa en disfrutar y competir con el resto de los árbitros para poder ser cada vez mejor y poder llegar aún más lejos. “Yo siempre voy a competir, hasta que se me quiten las ganas, y de momento estoy al 100%” fueron sus palabras exactas. Sin embargo, aunque sus objetivos se sitúan a corto plazo, no quiere decir que nunca haya soñado con poder arbitrar algún partido de ensueño. En su caso, el colegiado andaluz lo tiene claro: “Un clásico, dentro del panorama, tanto nacional como internacional, es el mejor encuentro que puede haber”, se sincera Pedro López.

Tal y como afirma nuestro entrevistado, solo quiere vivir el momento. Para él ya es un sueño poder haber llegado donde está, pues muchas personas luchan por ello y pocos son los que consiguen tener esa suerte que el colegiado andaluz reconoce que hay que tener. Su trayectoria en tercera prácticamente acaba de comenzar, pero tiene claro que, mientras sus fuerzas estén al 100% luchará por sus sueños, y quién sabe si algún día lo veremos arbitrando un partido entre el Real Madrid y el Fútbol Club Barcelona en el que miles de miradas y corazones estén puestos en sus decisiones.

 

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