martes. 23.04.2024
Juan José Primo Jurado, historiador

“Un libro sin corazón, no puede salir bien”

Además de dirigir el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico es autor de una veintena de libros. El número 22, Historia de la Legión, es el protagonista de esta conversación con el escritor  
El escritor en su biblioteca y lugar de trabajo. Foto: María Primo
El escritor en su biblioteca y lugar de trabajo. Foto: María Primo

Nos recibe en su casa natal, donde unos años atrás nos cuenta que reconstruyó, como cuando vivían sus padres. Su pasión por la historia la hemos podido ver en la gran biblioteca donde tenemos la entrevista. La decoración está compuesta por una vitrina con figuritas de soldados y un escudo romano; banderas de diferentes etapas de la historia: bandera de Carlos V de España, la cruz de Borgoña, la de los tercios y la de Baviera; y estanterías repletas de libros, principalmente de historia universal y española.

La presentación de este libro fue en El Círculo de la Amistad en marzo de 2022, pero su autor revela que lo comenzó hace dos años con el aniversario del centenario de la Legión (el 20 de septiembre del 2020). Su vida profesional le ha obligado a emplear ese tiempo de trabajo. Porque, recordemos que Juan José, además de escritor de libros, colabora también en el periódico ABC con una columna los fines de semana y entre semana es el director del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico.

Historia de la Legión se encarga cuando está terminando de pulir los últimos detalles de su anterior libro Eso no estaba en mi libro de historia del comunismo. En cuanto finalizó con ése, comenzó todo el proceso de búsqueda de información en hemeroteca, archivos y bibliotecas. “Un libro de historia, aunque sea divulgativa, sin ser de rigor científico con citas a pie de página, pero sí conlleva una labor de investigación que lleva así los dos años”.

Un libro de historia, aunque sea divulgativa, conlleva una labor de investigación

El cuerpo, la obra

La obra está compuesta por 42 capítulos que el autor ha dividido en dos partes muy diferenciadas. Una primera de la historia con sus orígenes, momentos difíciles hasta con mofas por parte de la tropa de las demás unidades, hechos trascendentales en Marruecos y territorios Saharianos y sus aportaciones a las misiones de ONU en ex Yugoslavia. En una segunda parte, se muestra una Legión más humana en simbiosis con el pueblo, las mascotas y canciones características de los legionarios, es decir, el alma de la Legión.

“La Legión es una unidad militar que se divide en cuerpo y alma. El cuerpo es relativamente fácil de describir, pero el alma siempre es difícil porque lleva un sentimiento, una mística” nos explica el autor antes de recomendarnos qué capítulos no deberíamos dejar de escapar los lectores, haciendo énfasis en qué no se puede entender bien una cosa sin la otra.

Concretamente, nos aconseja “Salvar a Melilla”, para entender la idea del cuerpo, donde el escritor narra que, antes de cumplir un año la formación del cuerpo de la Legión, ésta acude a salvar a Melilla que estaba rodeada de enemigos rifeños haciendo una marcha heroica de 100 kilómetros a pie en tiempo récord y acudiendo en barco hasta desembarcar en Melilla. Este hecho fue clave para su consolidación y hoy estar celebrando el centenario de su fundación.

Por la parte del alma, el capítulo “El Credo Legionario” compone los doce espíritus: “Como los 10 mandamientos, pero los 12 mandamientos de la Legión”, nos aclara Juan José con una risa sutil que le permite seguir explicando, por el símil utilizado. Son aquellos con los que no se entiende la Legión sin ese sentimiento, sin esa alma, que recalca el autor. Los crea José Millán-Astray, fundador, inspirado en el código de honor de los antiguos samuráis japoneses, Bushido.

El alma, el escritor

Al igual que la Legión, una fuerza militar de élite, tiene su credo un escritor con tantas obras publicadas no esperábamos menos que también tuviera sus espíritus o mandamientos claves. “Lo primero, principalmente tener ilusión y lo segundo, la capacidad. Capacidad de escribir, escribir libros”, desvela Juan José que desde los 9-10 años que tenía que escribir redacciones en la escuela ya lo hacía ilusionado desde el inicio, al desarrollo y acabando con la conclusión.

La capacidad de escribir que ahora comparte con nosotros mediante sus libros la ha ido adquiriendo durante su doctorado, en el cual agradece a sus profesores de la universidad haberle enseñado a estudiar y a escribir la historia. Mientras que para sus artículos periodísticos señala un nombre concreto, el de Antonio Gil, quien le ha enseñado a escribir en ese formato.

A esos dos mandamientos clave le suma unos lectores que te quieran leer, una editorial que quiera publicar libro y “sobre todo estar muy a gusto con lo que escribes”.

Esta puede ser la parte más difícil de un escritor, nos comenta porque si no lleva ilusión el proyecto de libro que se está escribiendo, puede hacerse correctamente pero no lleva corazón y “las cosas en la vida que no llevan corazón, no pueden salir bien”.

Los últimos libros que hace son siempre por encargo de su editorial, Almuzara. La editorial busca títulos comerciales y además con los que él se sienta a gusto y domine el tema. “Dicen que escribir un libro es como tener un hijo. Tú no tienes uno si no es por amor. Entonces hay que poner amor e ilusión en tener ese hijo”.

Portadas de dos libros de su cosecha, destacados por Juan José Primo. Foto: María Primo
Portadas de dos libros de su cosecha, destacados por Juan José Primo. Foto: María Primo

Aprovechando esta semejanza se le plantea a Don Juan José escritor de 22 obras/hijos, que con qué dos se queda. Con algo de nerviosismo por elegir los favoritos responde rápidamente: “al último hijo se le quiere mucho. Entonces a este Historia de la Legión le quiero mucho porque está recién salido de mi mente”. Mi reacción de sorpresa por esta respuesta salvavidas “por ser el último publicado” le hizo gracia al entrevistado y a continuación, me dijo otros dos. Uno el Córdoba, ciudad eterna que pesó 4 kilos y medio al nacer, “peso que para un hijo es bastante y para un libro también”. Lleno de fotografías espléndidas, pero también textos muy importantes que explican y hablan de la ciudad. Publicado hace más de 15 años, en el 2007, y aún sigue en las librerías. Otro, anterior, la Teoría del séneca cordobés que quiere destacar porque es el único libro que no ha escrito sobre historia sino sobre humor, sobre la sociedad y el carácter cordobés.

Antes escribía sobre Córdoba y su historia y los últimos años sobre historia universal y de España. “Córdoba es un filón ya muy tratado por mí. Tanto Almuzara como yo llegamos al acuerdo de que había que dar un salto. Un salto a la historia de España”.

La gente le pregunta que por qué no hace una novela histórica, pero él se siente mejor escribiendo la historia de una manera divulgativa. “No puedo olvidar que soy profesor. Soy historiador, pero mi esencia es ser profesor”. De modo que tendremos que esperar para la novela. Por el momento siguen saliendo segundas y terceras ediciones de sus libros sobre Córdoba a los que va añadiendo pequeñas correcciones.

Soy historiador, pero mi esencia es ser profesor

Acabo la entrevista con cara de sorpresa cuando Juan José nos revela que en 2025 se cumplen 100 años del desembarco de Alhucemas, del que habla en el libro, y puede que a lo mejor escriba algo sobre el centenario del desembarco, pero habrá que darle tiempo “ahora mismo estoy en barbecho y descansando”.