jueves. 04.06.2026

Con un ganchillo y un ovillo puedes crear un armario cápsula de lo más vintage. Aunque sus raíces se remontan a épocas remotas, fue durante el Renacimiento europeo, en el siglo XVI, cuando el crochet —o ganchillo— empezó a tomar forma como técnica textil inspirada en formas como el encaje de bolillos o el de aguja. En el siglo XXI se ha convertido en el emblema del DIY (Do It Yourself, hazlo tú mismo), en el valor de lo artesanal. Es más, según datos recogidos por Vogue y El País, la búsqueda del término “crochet” en plataformas como Pinterest o TikTok se ha disparado más de un 150% desde 2022.

En los 2000, cuando los foros y blogs creaban comunidades digitales, el ganchillo encontró una nueva vida. “Attic24” o “Yarnharlot” eran espacios en Internet donde compartir el progreso, los errores y los patrones en comunidad. En pleno 2025, son perfiles en Instagram y TikTok donde se ha vuelto a popularizar esta técnica adaptándola a la moda actual. Ahora los creadores de contenido muestran sus piezas modernas y sus seguidores las intentan recrear.

la búsqueda del término “crochet” en plataformas como Pinterest o TikTok se ha disparado más de un 150% desde 2022

El medallista olímpico británico Tom Daley también ha compartido su pasión desde la pandemia en su cuenta de Instagram “Made with Love”. “El crochet y tejer ya no son solo cosas de abuelas. Ahora diseño prendas que me emocionan y que realmente quiero usar o regalar” explicó Daley en una entrevista con NPR. Demuestra así que ni el género ni la edad impiden practicar esta afición.

Tom Daley anuncia su primera exhibición de sus piezas en Japón. Fuente @tomdaley
Tom Daley anuncia su primera exhibición de sus piezas en Japón. Fuente @tomdaley

YouTube vs. Etsy

Cada prenda es una historia. Los patrones son únicos, pensados para una persona concreta, con medidas y un estilo personal. Recuerda así a la sastrería, pero ahora ocurre en casa, frente a una pantalla. La era digital ha propiciado soluciones gratuitas para casi todo, el croché no es la excepción: YouTube ofrece miles de tutoriales para todo tipo de niveles. Los creadores que dedican meses a diseñar y perfeccionar sus patrones optan por comenzar a venderlos en plataformas como Etsy, Instagram o Ko-fi. De esta forma intentan reivindicar que lo artesanal y artístico conlleva un trabajo que debe ser remunerado. Es el caso de la influencer Grace, en sus redes sociales “Amazingishgrace”, que reflexiona en su canal de YouTube sobre su trabajo a tiempo completo en el mundo del crochet digital. “Si la industria del hilo realmente entendiera el valor del marketing de influencers y pagara algo comparable a otras industrias, podría generar ventas de ovillos y de patrones con mucha facilidad, pero lamentablemente la dinámica de pago en este sector es muy diferente al de la industria de la belleza” expresa así Grace su indignación en el episodio 9 de su pódcast Unraveled.

Las celebridades también se unen al mundo del crochet

Desde Europa pasando por América y llegando a Asia, las celebridades se suman a la moda del crochet. Firmas como Dior, Louis Vuitton o Jacquemus incorporan piezas en sus colecciones, que luego actores, músicos y modelos como Harry Styles, Zendaya o Rosalía muestran en todo tipo de formatos, desde alfombras rojas hasta directos en redes sociales. Esta tendencia también ha conquistado a la diseñadora Delsy Gouw, fundadora de la marca Memorial Day, quien ha conseguido captar la atención de figuras como Ella Emhoff o Kaia Gerber que han querido dar a conocer sus piezas. “Ella me propuso un intercambio y fue increíble porque adoro su trabajo”, cuenta la diseñadora. “Para nosotras, hacer intercambios es una forma de decir: respeto y admiro lo que haces” reflexiona Gouw en una entrevista con Vogue India.

Ella Emhoff en su perfil de Instagram llevando piezas de Memorial Day.
Ella Emhoff en su perfil de Instagram llevando piezas de Memorial Day.
Como el hilo rojo de la mitología japonesa, detrás del boom del croché no solo hay ovillos y ganchillos, sino que el mensaje es más profundo: una reivindicación de la moda atemporal, de la artesanía y de recuperación de lo heredado. En plena era digital, se propone tiempo, paciencia y creatividad.