jueves. 04.06.2026
Celebración del año Nuevo chino en Sevilla. Imagen_Inés Rincón
Celebración del año Nuevo chino en Sevilla. Imagen_Inés Rincón

Amanece la mañana de domingo con el cielo cubierto de nubes color ceniza. El rumor de la lluvia comienza asustando a los sevillanos, pero las ganas de dar a conocer esta festividad se ven ayudadas por una pequeña luz que se va asomando entre los edificios. Camino entre charcos, esquivando paraguas cerrados a medias, rumbo al Parque Empresarial PICA, donde este año florece, contra todo pronóstico, la celebración del Año Nuevo Chino.

Dicen que, en ese polígono, entre naves y enormes calles, uno de cada cinco vecinos es de origen asiático. No es casualidad que la comunidad china haya elegido este lugar como el corazón para recibir el Año de la Serpiente.

Cada paso que avanzo, puedo ir oliendo el olor a fideos fritos, rollitos crujientes y a dumpling humeantes que me envuelven. Bajo carpas de plástico y toldos improvisados se pueden ver grades ollas que te transportan a su cultura, ofreciendo olores pocos conocidos.

“¿Quieres probarlo?”, me pregunta una señora tras un mostrador repleto de gyozas. Asiento, y el sabor especiado estalla en mi boca como un cohete de soja y carne. Más allá del delicioso sabor, hay toda una cultura; me explican con entusiasmo los cocineros el significado de los ingredientes, el origen de las recetas y cómo los platos están profundamente conectados con los rituales y deseos que acompañan a la festividad. Buscan conectar con nosotros, de ahí su gran amabilidad. Quieren despertar el interés entre los sevillanos.

Productos chinos en la celebración del Año Nuevo (Sevilla). Imagen_Inés Rincón
Productos chinos en la celebración del Año Nuevo (Sevilla). Imagen_Inés Rincón

A las doce en punto, los tambores empiezan a resonar. Comienza el pasacalle tradicional: la Danza del Dragón y la Danza del León atraviesan la Avenida de la Prensa, arrastrando miles de miradas, aplausos y móviles en alto. Entre los participantes, mujeres ataviadas con vestidos bordados en rojo y dorado, hombres luciendo túnicas azules y negras, desfilan al ritmo frenético de los instrumentos. Dragones de vivos colores ondean entre el público, impulsados por decenas de brazos que trabajan en perfecta coordinación. En las caras, la concentración es total: cada movimiento cuenta.

Mujeres chinas ataviadas para la celebración del Año Nuevo chino en Sevilla. Imagen_Inés Rincón
Mujeres chinas ataviadas para la celebración del Año Nuevo chino en Sevilla. Imagen_Inés Rincón
A la una, la ceremonia de inauguración reúne a las autoridades del Parque Empresarial. Me detengo un momento a escuchar. Fran Rincón, presidente del PICA y subdirector territorial de Ibermutua en Andalucía, destaca la importancia de la comunidad china dentro del ecosistema empresarial sevillano: "Son una parte esencial de nuestro tejido económico y cultural", afirma. A su lado, Felipe Fu, presidente de la Asociación de Chinos de Andalucía, sonríe con orgullo. A las 13:40, comienzan los espectáculos en el escenario. Los abanicos se abren, las danzas y los cantos inundan el aire, acompañados por la guitarra de Wang Can, el guitarrista flamenco chino, quien, con su actuación, logra una mezcla perfecta de flamenco y la riqueza de la cultura oriental. La música capta la atención tanto a grandes como pequeños, que se acercan al escenario con gran emoción. Entre la multitud, se respira una mezcla de fascinación y alegría. Algunos niños aprenden a escribir su nombre en chino en pequeños talleres improvisados; otros prueban su destreza en los juegos tradicionales. En la ambiente flota una sensación de descubrimiento: Sevilla, por un día, parece haber abrazado plenamente una cultura diferente, dejándose contagiar por su energía y su calidez. El evento, ha sido organizado por la Asociación de Chinos de Andalucía, el ayuntamiento y varias entidades locales, con el fin de aportar a la ciudad una nueva visión de esta cultura. A lo largo del día, se ha dado una gran visibilidad a una comunidad que, aunque sea silenciosa en algunas ocasiones, ha sido esencial para el crecimiento y el desarrollo económico y cultural de Sevilla. Este Año Nuevo Chino en Sevilla no solo ha sido una celebración festiva, sino también una manifestación de la interculturalidad que define a la ciudad. Con un dragón en el aire, la serpiente de la buena suerte ha sido liberada, llevando consigo un mensaje de esperanza, prosperidad y unión para todos los que se han reunido bajo el cielo sevillano.
Bajo el vuelo del dragón: un paseo por el Año Nuevo Chino en Sevilla